Zapatero se encuentra en Suiza con Puigdemont para discutir el futuro de Sánchez y los presupuestos del 2026.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha decidido confiar en el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero para liderar la delegación socialista que este jueves se reunirá en Suiza con Carles Puigdemont, líder de Junts. Este encuentro se da en un contexto de alta tensión entre el Ejecutivo y sus aliados independentistas, que advierten que, si no se logran avances, en otoño “ocurrirán cosas”.
Las negociaciones, que se llevan a cabo desde hace casi dos años de manera mensual en territorio suizo con la máxima discreción, coinciden esta vez con dos frentes abiertos: por un lado, la negociación de los Presupuestos Generales del Estado de 2026, para los cuales el Gobierno necesita los 7 votos de Junts; y por otro, el inminente debate en el Congreso sobre el traspaso de competencias en inmigración a la Generalitat.
Un clima político enrarecido
La portavoz de Junts en el Congreso, Miriam Nogueras, cuestionó este miércoles a Sánchez durante la sesión de control, acusándolo de bloquear los acuerdos alcanzados, lo que pone en duda la continuidad del Gobierno. Nogueras forma parte del equipo negociador de Junts, junto a Puigdemont y al secretario general de la formación, Jordi Turull.
Por parte socialista, además de Zapatero, ha estado participando de forma activa en las negociaciones el diputado Juanfran Serrano, uno de los miembros más proactivos en los contactos discretos con los independentistas.
Los temas sobre la mesa
Si bien el contenido específico de la reunión se mantiene en secreto, se prevén múltiples cuestiones a tratar: la aplicación de la ley de amnistía a Puigdemont, la oficialidad del catalán en la Unión Europea, la cesión de competencias en inmigración, el techo de gasto y la hoja de ruta para los Presupuestos.
Además, según fuentes jurídicas, el abogado de Puigdemont, Gonzalo Boye, también ha viajado a Suiza para acompañar a la delegación catalana.
Reacciones críticas
La negociación ha generado recelos dentro del propio PSOE. El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha rechazado ceder competencias en inmigración a Cataluña “a cambio de minutos de legislatura”. A su juicio, Junts busca “erosionar la soberanía nacional” y actúa con “motivaciones racistas”.
Page también ha criticado que se planteen iniciativas “dormidas” durante años, como la extensión del catalán en toda España en la atención al cliente, argumentando que el independentismo ve en este momento político una “barra libre” para presionar al Ejecutivo.
El resultado de la reunión en Suiza será crucial para evaluar la fortaleza de la legislatura y para determinar si los equilibrios con Junts aseguran la estabilidad del Gobierno o lo conducen a una nueva crisis política.



