Ábalos intentaba encontrar restaurantes para Jésica durante la pandemia, mientras que Madrid cerraba las escuelas.


En marzo de 2020, el mundo se preparaba para enfrentar varios meses de crisis generada por la pandemia. El 8 de marzo, mientras los especialistas ya advertían sobre el notable aumento de casos de Covid-19, Madrid celebró una manifestación masiva por el Día de la Mujer. Al día siguiente, con casi treinta fallecidos, el Gobierno central y el Ejecutivo de Isabel Díaz Ayuso se preparaban para implementar las primeras medidas de contención.

Mientras tanto, los de Pedro Sánchez instaban a las comunidades a adoptar medidas a nivel regional según su nivel de riesgo, José Luis Ábalos continuaba con sus planes personales. Las evidencias recopiladas por la UCO, que ha tenido acceso Vozpópuli, revelan que el entonces ministro de Transportes, quien fue nombrado poco después como autoridad delegada del Gobierno de España, ordenó a su mano derecha encontrar un restaurante para almorzar con su nueva pareja, Jésica Rodríguez.



“Mira a ver dónde podría quedar a comer con España”, fue el mensaje que el diputado del grupo mixto envió a Koldo García. A continuación, el escolta navarro le confirmó una reserva en un asador en el centro de Madrid donde el exministro y su pareja pudieron disfrutar de una cita íntima en un reservado. Según la Guardia Civil, ambos investigados se referían a la joven como «España», presumiblemente haciendo alusión al lugar donde vivía, un lujoso piso en plena Plaza de España.

La solicitud de José Luis Ábalos se hizo justo al final de una reunión del Comité de Coordinación Interministerial convocada por el entonces ministro de Sanidad, Salvador Illa. Tras el encuentro en Moncloa, en el que también estuvieron presentes Margarita Robles, Carolina Darias y Fernando Grande-Marlaska, Fernando Simón se dirigió a los medios para informar sobre los nuevos datos.

Simultáneamente, la Comunidad de Madrid anunció el cierre de los colegios y decretó el inicio de las clases online a partir del 11 de marzo. Estas medidas se extenderían posteriormente a otras regiones de España y finalmente conducirían a un confinamiento que se decretaría cinco días después.

En medio de este contexto, José Luis Ábalos continuaba con sus planes, pidiendo además a su asesor que le proporcionara «folios» en su despacho antes de salir a comer con su nueva pareja. Los investigadores señalan en su informe del 30 de septiembre que esta referencia se refería a la entrega de dinero en efectivo que el exministro necesitaba para invitar a la joven a una comida agradable.

Sin embargo, no era la primera vez que el ‘exnúmero dos’ de los socialistas utilizaba esa expresión. El Instituto Armado identifica esta y otras palabras clave como «lechugas» o «chistorras», como el código que él y Koldo García usaban para referirse a la entrega de fondos supuestamente ilícitos.

Este lenguaje cifrado continuó usándose durante años, especialmente a partir de las fechas en que los investigadores sitúan los pagos relacionados con el pelotazo de las mascarillas y el presunto amaño de obras. La Guardia Civil advierte en su informe sobre un notable incremento de las retiradas e ingresos de dinero en efectivo desde las cuentas asociadas a Ábalos justo en el año 2020, periodo en el que los agentes señalan las entregas de dinero realizadas por Víctor de Aldama y las presuntas mordidas vinculadas a los contratos de obra pública.

En total, la UCO atribuye al exsecretario general del PSOE al menos 95.400 euros no declarados entre los años 2014 y 2024. Las evidencias recogidas en los dispositivos incautados durante la ‘Operación Delorme’ permiten inferir que el exministro socialista contaba con una «reserva de efectivo» que le facilitó cubrir durante años sus necesidades financieras. La unidad policial señala como custodios de este ‘fondo de ahorro’ a su mano derecha y a su primogénito, Víctor Ábalos.





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