Más Madrid motiva a los vecinos a impugnar la tasa de residuos impuesta por el Ayuntamiento a través de una carta.
Los primeros pagos de la nueva tasa de basura que ha reintroducido el Ayuntamiento de Madrid están llegando a los ciudadanos. Las liquidaciones deben ser abonadas según la fecha de notificación y, en cualquier caso, se saldan antes de finalizar el año en un único pago, según ha comunicado el área de Hacienda.
Al mismo tiempo que se inicia esta campaña de cobros, Más Madrid ha puesto en marcha una campaña de reclamaciones, ofreciendo a los ciudadanos un modelo para solicitar el reintegro de la tasa, argumentando que “no se ajusta a la ley” y que, además, “está mal diseñada”. Hasta ahora, ha compartido esta iniciativa con las 5.000 personas que firmaron en su página en contra de la tasa y proporciona en su web un recurso tipo para presentar ante la administración. Cualquier ciudadano puede apelar el cargo del recibo, ya sea para una vivienda o un local comercial. Sin embargo, el partido advierte que, para reclamar, primero es necesario abonar la tasa.
Eduardo Rubiño, portavoz en funciones del partido, justifica estas reclamaciones: “Así como nos opusimos a la tasa votando en contra en el pleno de Cibeles, y hemos llevado el tema a los tribunales porque creemos que no se ajusta a la ley, invitamos a los madrileños a recurrir el basurazo de Almeida de forma individual y les proporcionamos un modelo de recurso. Por eso lanzamos esta campaña”, declaró a este periódico.
“Almeida ya está recaudando su tasazo de basuras, diseñado de manera injusta y sin que un solo céntimo de los 300 millones que se van a ingresar se destine a mejorar el servicio”. “De hecho, Madrid está, cada vez más, en condiciones lamentables, mientras el alcalde solo se preocupa por recaudar fondos. No duda en culpar al Gobierno de España por una ley estatal, cuando la verdad es que el diseño y la gestión de la tasa son completamente su responsabilidad, lo cual él mismo admite al reconocer que hay un problema de suciedad en Madrid”, agregó.
Para presentar el recurso, se debe hacer en la sede electrónica del Ayuntamiento de Madrid en la sección de reclamaciones económico-administrativas, anexando el recibo de la tasa y sin requerir la asistencia de un abogado. El plazo para presentar el recurso es de un mes desde la notificación de la liquidación.
En mayo pasado, Más Madrid presentó una demanda ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) para intentar anular la tasa, indicando entre sus razones un “error” en el cálculo y otros argumentos que se recogen en el modelo de recurso disponible para los ciudadanos. En su denuncia, el partido menciona que el impuesto, que resulta en un pago medio anual de aproximadamente 141 euros por la limpieza de las calles, es injusto y “está mal concebido” respecto al marco legal.
“El Ayuntamiento ha utilizado la figura de tasa regulada mediante una ordenanza fiscal, cuando en realidad el servicio de recogida de residuos no se gestiona de manera directa por el municipio, sino que está privatizado. Esto debió haberse regulado con un tipo diferente de ordenanza (general) como prestación patrimonial de carácter público”, explica Rubiño. “No es un simple tecnicismo; esto fue lo que hizo, por ejemplo, que el Ayuntamiento de Ciudad Real viera su propia tasa anulada en los tribunales”.
Más Madrid opina que la tasa es “una chapuza” porque en ciertos barrios se incluyen residuos que no provienen de las viviendas, sino de otras actividades del barrio, como el turismo, lo que provoca un aumento en la tasa a pagar. Y no promueve una gestión más sostenible de los residuos, ya que reciclar bien o llevar residuos a un punto limpio no reduce el coste; se paga lo mismo que si no se hace. Además, critican que no haya progresividad, “como bonificaciones según el nivel de renta o para familias monoparentales”.
Una tasa inesperada para la mayoría
El pago de la tasa de basuras representa un gasto inesperado para muchos madrileños, quienes no contaban con esta tasa, que había estado desaparecida durante más de diez años, cuando el consistorio la integró en el IBI durante la alcaldía de Ana Botella. Dependiendo de los barrios, los importes medios oscilan entre los 47 euros en zonas como San Cristóbal (Villaverde) hasta los 574 en áreas como Aravaca. Sin embargo, cada ciudadano conoce la cifra final del recibo una vez que recibe la notificación municipal correspondiente.
El gobierno de José Luis Martínez-Almeida es el encargado de recaudar este impuesto, que ingresa directamente en su presupuesto. Aunque ha insistido durante todo el año en que “no está de acuerdo con esta tasa, ni en su esencia ni en su forma”, debe aplicarla debido a un cambio legislativo del Gobierno central que exige trasladar a los ciudadanos el coste real del servicio. A pesar de las críticas desde Cibeles a esta modificación que tachan de “sanchazo”, el propio Gobierno de Isabel Díaz Ayuso en la Comunidad de Madrid exige explícitamente “el establecimiento de la tasa de residuos” en su Estrategia de Residuos.
Entre las excepciones al pago de la tasa están los garajes y trasteros vinculados a una vivienda, ya que no generan residuos, así como solares y edificios en estado de ruina. Las viviendas vacías y aquellos locales sin actividad solo pagarán la parte proporcional de la tarifa básica por disponibilidad del servicio, debiendo acreditar anualmente su condición.


