El equipo de Hansi Flick en el Barça pierde impulso.


En Champions, la escuadra ya ha padecido una derrota en casa contra el PSG, y en Liga ha enfrentado complicaciones incluso en los partidos que ha ganado

El FC Barcelona está viviendo su primer desafío significativo de la temporada tras perder por 2-1 ante el Real Madrid en el Clásico celebrado en el Santiago Bernabéu. Esta derrota ha dejado al equipo azulgrana a cinco puntos de la primera posición después de diez jornadas de LaLiga, una cifra inferior a la del año pasado, cuando lideraba la tabla con 27 puntos. El desempeño, distante del dominio exhibido en la temporada anterior, ha encendido las alarmas en el entorno culé.

La era Flick había iniciado de manera excepcional con un triplete nacional —Liga, Copa y Supercopa— y un regreso a las semifinales de la Liga de Campeones, algo que el club no había conseguido en seis años. Sin embargo, el comienzo de esta nueva temporada ha estado marcado por la inconstancia. En Champions, la plantilla ya ha sufrido una derrota en casa ante el PSG (1-2), y en Liga ha tenido dificultades incluso en los encuentros que ha logrado ganar.

De hecho, el conjunto azulgrana ha comenzado perdiendo en cinco de los diez partidos ligueros disputados, y solo ha podido remontar en tres de ellos. En otros casos, como contra el Girona o el Levante, necesitó goles en el descuento para asegurar los tres puntos. Esta falta de contundencia contrasta con la superioridad mostrada el año pasado, cuando el Barça era sinónimo de dominio y solidez.

Nuevas incorporaciones

El mercado de fichajes veraniego estaba orientado a fortalecer aún más al equipo, con la llegada de Marcus Rashford, Joan Garcia y Roony Bardghji, tres fichajes significativos. Sin embargo, el proyecto de Flick se vio alterado en los últimos días de agosto con la salida de Iñigo Martínez al Al Nassr, una baja crucial que dejó a la defensa sin su líder y a Pau Cubarsí sin su compañero ideal. Eric Garcia y Ronald Araujo han asumido más protagonismo, aunque sin alcanzar el nivel del vizcaíno.

La ausencia del central se refleja en las estadísticas: el Barça ha recibido 12 goles, cinco más que el año pasado a estas alturas, y ha perdido solidez defensiva y eficacia en la presión. El equipo ha pasado de recuperar una media de 17,1 balones por partido en campo rival a 14,8, y las acciones defensivas en tierra contraria han bajado del 53% al 50%. Estos datos evidencian un descenso físico y táctico que Hansi Flick deberá corregir si desea que el FC Barcelona retome el dominio que exhibió la temporada pasada.

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