El Atlético mejora su rendimiento sin Lenglet.
Clément Lenglet lleva tres partidos en el banquillo y el Atlético no parece sentir su falta. El francés está pagando las consecuencias de su doble amarilla en 40 minutos contra el Celta, una acción que le costó dos puntos a Simeone en Balaídos.
Los rojiblancos, no obstante, no han sentido la ausencia del central galo. De hecho, ha sido un alivio. Sin Lenglet y con el regreso de José María Giménez tras su lesión, los colchoneros han recuperado la solidez defensiva que les define.
Cero goles encajados
Desde ese desafortunado momento en Vigo, Simeone le ha dado la espalda al francés y el Atleti ha mostrado una muralla defensiva. El equipo del Metropolitano no ha recibido goles en sus tres últimos partidos de la liga, todos sin el exazulgrana, y ha concedido muy pocas oportunidades al rival, como se evidenció ante Osasuna, en La Cartuja contra el Betis y el sábado en la visita del Sevilla a Canillejas. El Atlético se ha convertido en un bloque sólido como en sus mejores tiempos, con Le Normand, Hancko y Giménez turnándose en la posición de central y un Jan Oblak manteniendo la portería a cero.
Cuarto central
La vuelta de Giménez, quien ha tenido molestias desde la pretemporada, ha relegado a Lenglet a un papel menos protagonista en la rotación del Atlético de Madrid. El central francés comenzó la temporada jugando al no estar disponible el uruguayo y con Hancko todavía en proceso de adaptación. Sin embargo, ahora su rol es el de cuarto central, detrás de Le Normand, Giménez y el propio Hancko.
Esta segunda temporada de Lenglet en el Atlético, que ya es dueño al cien por cien de sus derechos, no está cumpliendo con las expectativas. El francés dejó una buena impresión tras un notable primer año que convenció a Carlos Bucero y Simeone, ambos satisfechos con su fichaje.


