El tiro libre, una lección «imperativa» para el Levante en esta temporada.


En el mundo del fútbol, las diferencias —tanto económicas como deportivas— entre los clubes más grandes y poderosos y los más humildes y modestos siempre han existido y seguirán existiendo. Sin embargo, estas desigualdades también representan un aliciente para los equipos más pequeños que desean demostrar que, sin contar con la calidad y estrellas, se puede competir contra cualquiera a base de trabajo, sacrificio y compromiso de todos. No es raro que un club menos conocido sorprenda a uno de los gigantes europeos, y en España, hay numerosas hazañas históricas que han dejado una huella imborrable en la memoria. En este escenario, el Levante UD regresa a Primera División. Hasta ahora, han mostrado una imagen valiente, competitiva y combativa ante cualquier rival, aunque los resultados necesarios para alcanzar el objetivo de la permanencia aún no se han materializado. Sin embargo, el equipo granota necesita lograr un equilibrio defensa-ataque, ya que presenta una disparidad preocupante entre ambas áreas. Su potencial ofensivo es indiscutible, reflejado en esos 16 goles, pero sus problemas en defensa son evidentes: son el segundo equipo que más goles encaja en LaLiga, con 23 tantos.

Start typing and press Enter to search