Conflicto abierto entre la sanidad pública y el ministerio de Mónica García.


La reforma del Estatuto Marco en la que trabaja el Ministerio de Sanidad ha generado una gran oposición en el sector hacia la ministra Mónica García. A la convocatoria de huelga de cuatro días (desde el próximo martes hasta el viernes 12) por parte de los médicos, el tercer paro en unos meses contra este proyecto, ahora se suma una huelga indefinida de todo el personal que labora en la sanidad pública, convocada por los sindicatos que están negociando la ley con el departamento de García. UGT, CSIF, Satse, CCOO y CIG-Saúde anunciaron este jueves que el paro comenzará el 27 de enero y se realizará cada martes hasta alcanzar un acuerdo.

Aunque por razones diferentes, el proyecto de Sanidad no satisface a ninguna de las partes. Mientras los médicos abogan por un estatuto propio que regulen únicamente sus condiciones y que puedan gestionar directamente con el ministerio, los sindicatos involucrados en la negociación sostienen que hay «líneas rojas» que consideran esenciales, las cuales aún no se incorporan en el borrador, y acusan al departamento de García de «deslealtad» por negociar de manera paralela con los facultativos.

Este jueves, en una rueda de prensa conjunta, los sindicatos del ámbito de negociación denunciaron que el ministerio no tiene intención de acordar un texto que beneficie a todo el personal de la sanidad «sin excepciones ni discriminaciones entre colectivos profesionales». También se refirieron a los encuentros que García ha mantenido tanto con la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) como con el Sindicato Médico Andaluz y la Agrupación de Profesionales por un Estatuto Médico y Facultativo (Apemyf).

En particular, Begoña Ballell, secretaria estatal del sector Salud de UGT, cuestionó el «proceso paralelo» que el ministerio mantiene con «organizaciones ajenas al ámbito de negociación» y emitió un mensaje contundente a Sanidad: «Lamentamos que un ministerio que forma parte de un gobierno que se define como progresista haya sido el único que ha conseguido el cuestionable honor de unir a un frente sindical para convocar una huelga».

Límite de jornada

Hay aspectos a los que los sindicatos no están dispuestos a renunciar: que el Estatuto Marco adapte las retribuciones a la nueva clasificación profesional, que se establezca un límite de jornada laboral «que permita la conciliación» y que incluya además «condiciones claras» para la jubilación anticipada y parcial de los profesionales de la sanidad pública. La ministra aseguró hace un tiempo que había acuerdo en la mayoría de los temas, algo a lo que también se refirieron los portavoces sindicales: «No aceptaremos que se afirme que el Estatuto Marco está cerrado al 99% cuando esto no podría estar más lejos de la realidad».

Además, criticaron que en la última reunión con el Ministerio, celebrada el 6 de noviembre, el departamento de Mónica García se comprometió a fijar una nueva fecha para discutir las cuestiones sobre clasificación profesional y retribuciones, sin que hasta el momento hayan tenido noticias al respecto. «Estamos a la espera y deseamos seguir negociando, pero dado que no hemos avanzado necesitamos convocar estas movilizaciones», reiteraron.

Sanidad, por su parte, respondió a esta convocatoria afirmando que algunas de las demandas de los sindicatos exceden sus competencias y, por lo tanto, no pueden ser abordadas en el Estatuto Marco. El departamento de García emitió un comunicado donde afirmaba que el ministerio ha alcanzado el «máximo desarrollo posible» del Estatuto Marco, «dentro de los límites de una ley básica estatal, articulando un marco común que respete las competencias autonómicas».

Sanidad asegura que ha alcanzado el «máximo desarrollo posible» del texto

El ministerio señaló que su reforma de Estatuto Marco incluye mejoras como la reducción de la jornada máxima semanal a 45 horas, guardias de 17 horas o la reestructuración de la clasificación profesional. García insiste en que su departamento no puede fijar importes salariales exactos, conceder la jubilación anticipada o establecer un límite de jornada de 35 horas. «Bloquear su aprobación por exigencias ajenas al marco competencial implicaría desaprovechar una oportunidad histórica de reforma normativa, pendiente desde hace dos décadas», resaltó Sanidad.

Además, García publicó un video en sus redes sociales defendiendo que su proyecto «mejora significativamente» las condiciones laborales del personal de la sanidad pública, las cuales están reguladas por el actual Estatuto Marco que data de 2003. La ministra también destacó que durante estos meses de negociación ha tenido reuniones con sindicatos, colectivos profesionales, sociedades científicas y pacientes.

Sin embargo, los profesionales no comparten esta visión. La Confederación Estatal de Sindicatos Médicos aseguró este jueves que mantiene la huelga prevista tras rechazar el último borrador del proyecto que le presentó Sanidad para tratar de detener el paro. Los médicos insisten en que su solicitud de regular sus condiciones en un estatuto propio se basa en la necesidad de que el colectivo pueda discutir la norma, ya que actualmente no se sienten representados en esa negociación.

Los cambios implementados por el departamento de García en el texto son, según ellos, mínimos, con una clasificación profesional que no considera su nivel de responsabilidad, sin que las horas de guardia sean remuneradas por encima de las horas de trabajo ordinario y sin que se consideren para la jubilación, además de una exclusividad que se impone a profesionales que el sistema, creen, no puede permitirse por la actual fuga de talento.

El PP exige retirar el Estatuto Marco y Vox reclama una norma propia para los médicos

Ante esta situación, el PP demandó este jueves al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que «asuma la responsabilidad» y retire el borrador del Estatuto Marco propuesto por Sanidad. La vicesecretaria de Sanidad y Política Social de los populares, Carmen Fúnez, acusó a Mónica García de «poner en peligro la sanidad» y la responsabiliza de las huelgas. «Su reforma le ha estallado en las manos», que considera «improvisada, chapucera y carente de memoria técnica, jurídica y económica».

Por su parte, la portavoz nacional de Sanidad de Vox, María García Fuster, exigió al Ejecutivo que desarrolle un estatuto propio para los médicos y criticó a la ministra por «despreciar» a la profesión. «Poco le importan los sanitarios y mucho menos la salud de los españoles», argumentó en un video.

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