La UE destaca el programa «Rehabitare» de la Junta como un modelo de buenas prácticas.
Un nuevo reconocimiento ha sido otorgado al programa de rehabilitación de viviendas «Rehabitare», que se ha llevado a cabo durante varios años en Castilla y León, gracias a la colaboración de la Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio. En esta ocasión, la Comisión Europea ha destacado esta iniciativa como un modelo ejemplar de buenas prácticas, resaltando su impacto en la revitalización demográfica y el acceso a la vivienda en áreas rurales.
Este nuevo reconocimiento posiciona a Castilla y León como un referente europeo en políticas de vivienda, gracias a su enfoque integrado que combina la rehabilitación, el alquiler social, el apoyo a los jóvenes, la eficiencia energética y los incentivos fiscales en pequeños municipios. Desde 2016, se han rehabilitado 694 viviendas, proporcionando hogar a 1.735 personas; se han otorgado más de 1.400 garantías hipotecarias que facilitan la financiación de hasta el 97,5 por ciento del precio de compra; se ha apoyado a 110.000 jóvenes con ayudas al alquiler rural, con una inversión que supera los 188 millones de euros; y se ha bonificado a más de 100 jóvenes con una reducción del 20 por ciento en el precio de adquisición de una vivienda protegida. Además, se han promovido más de 30.000 renovaciones energéticas en viviendas, con una inversión que supera los 500 millones.
Rehabitare transforma edificios públicos y eclesiásticos en desuso en viviendas de alquiler asequible, recuperando así patrimonio y fortaleciendo la cohesión territorial. Este modelo, basado en la cooperación entre distintas administraciones y entidades, ha sido valorado por Europa como eficiente, sostenible y replicable.
La Junta complementa esta acción con viviendas de alquiler asequible de consumo casi nulo, viviendas públicas en venta con un 20 % de descuento para jóvenes, ayudas al alquiler rural y desgravaciones fiscales específicas. La renovación energética a gran escala también ha sido destacada, contribuyendo a mejorar el confort, reducir las facturas y disminuir las emisiones.
Este reconocimiento europeo reafirma el liderazgo de Castilla y León en el desarrollo de políticas innovadoras para combatir la despoblación y mejorar la calidad de vida en el medio rural.



