Atlético de Madrid 1 – Elche 1: ¿Cuál es el problema con el equipo?
Es una experiencia inusual, te regalan un nuevo juguete, algo desconocido – y lo desconocido siempre genera gran curiosidad -, de inmediato pensamos que será el juguete de nuestra vida, que disfrutaremos de momentos divertidísimos junto a él, pero en realidad todo es una ilusión. Cuando llega el momento de jugar, comenzamos a darnos cuenta de que no es tan maravilloso como imaginábamos y ya no sabemos si es que no lo estamos utilizando de la mejor manera, o si quizás habíamos inflado demasiado nuestras expectativas. Así está la afición colchonera, tratando de descubrir si las ráfagas de control y buen juego serán la esencia del juguete, o si será lo opuesto, esos tramos de desconcierto, como si las pilas se hubieran agotado, o las instrucciones estuvieran escritas al revés.
MADRID, SPAIN – AUGUST 23: Giacomo Raspadori del Atletico de Madrid reacciona tras la oportunidad fallada por su compañero Marcos Llorente durante el partido de LaLiga EA Sports entre el Atletico de Madrid y Elche CF en Wanda Metropolitano el 23 de agosto de 2025 en Madrid, España. (Foto de Denis Doyle/Getty Images)
El empate ante el Elche en casa es un fracaso considerable, porque los puntos son urgentes y ni siquiera hemos llegado a septiembre, y porque el rival, que era un recién ascendido, tuvo momentos de dominio en tu propio estadio, parecía que los jugadores habían cambiado de camisetas. En realidad, todo giró en torno al dos a cero que no se concretó, como en Cornellá. En esta ocasión fue Sorloth, quien después de anotar un gol espectacular de puro nueve al desmarque, a pase de Hancko, tuvo una jugada similar por el otro costado para haber, quién sabe, cerrado el partido, pero no lo logró; falló y, a partir de ahí, el Elche empató en una contra magnífica y el Atleti se atascó de una forma difícil de creer. Incluso el estado físico era extraño. Los cambios, en esta ocasión, aportaron algo de impulso, especialmente al colocar a Llorente arriba, que atacó con más intensidad que el hijo. Pero nada, acercamientos tímidos, disparos que parecían pases hacia las manos del portero, de nuevo Griezmann inoperante, hasta Julián, que jugó todo el partido, estuvo impreciso y desconocido. Un calor agobiante en el estreno en casa. Un empate que comienza a modificar la expresión de la gente.


