La Casa de Alba se congrega en Liria para conmemorar la Nochebuena, marcada por notables ausencias.
Como cada año en Nochebuena, el Palacio de Liria se convirtió en el centro de una de las reuniones familiares más esperadas y observadas de la sociedad española. La Casa de Alba congregó a varios de sus miembros para dar la bienvenida a la Navidad en un ambiente caracterizado por la tradición, la discreción y la habitual atención de los medios que sigue a este histórico clan. Desde las primeras horas de la tarde del 24 de diciembre, el bullicio en los alrededores del palacio dejó claro que todo estaba listo para una velada especial. Uno de los primeros rostros en aparecer fue Inka Martí, esposa de Jacobo Martínez de Irujo, quien llegó con actitud relajada y atendió con amabilidad a los medios en la entrada de Liria. Sus palabras confirmaron que, a pesar de los cambios de última hora y las ausencias anticipadas, la familia mantenía intacto su deseo de reunirse y celebrar Nochebuena junta, como manda la tradición.
Inka explicó que estas fechas requieren repartir el tiempo entre las diferentes ramas familiares, algo que afecta incluso a familias tan unidas como la suya. De hecho, una de las grandes incógnitas de la noche fue la ausencia de Cayetano Martínez de Irujo y su esposa, Bárbara Mirjan. Aunque ambos estaban invitados, al final no asistieron a la cena. Según se informó, Cayetano se estaba recuperando de una operación de espalda y necesitaba reposar, lo que imposibilitó su presencia, a pesar de su intención inicial de estar. La familia espera que, en los próximos días de Navidad, pueda llevarse a cabo un encuentro más privado con él.



Inka Martí en el Palacio de Liria. (Foto: Gtres)
Otra ausencia notable fue la de Tana Rivera, quien, como en años anteriores, pasó la Nochebuena en Sevilla con su padre, Francisco Rivera, Lourdes Montes y sus hermanos. Esta decisión, lejos de ocasionar tensiones, fue comprendida con total normalidad por la familia Alba, que acepta con naturalidad que cada miembro combine las celebraciones con sus respectivos núcleos familiares.
A lo largo de la tarde fueron llegando otros asistentes, entre ellos Eugenia Martínez de Irujo y Narcís Rebollo, quienes decidieron mantener un perfil bajo ante las cámaras. Eugenia, actuando con cautela, evitó cualquier comentario que pudiera alimentar rumores sobre conflictos familiares y se concentró en expresar su deseo de que la velada transcurriera en tranquilidad. Sus breves declaraciones dejaron en claro que su prioridad era disfrutar de una noche serena, sin sobresaltos ni titulares innecesarios.




Jacobo Martínez de Irujo en el Palacio de Liria. (Foto: Gtres)
Dentro del Palacio de Liria, la cena se desarrolló en un ambiente íntimo y sereno. Según fuentes cercanas, alrededor de quince personas se reunieron en la mesa, incluyendo a Carlos Fitz-James Stuart, duque de Alba, varios de sus hijos y familiares cercanos. Aunque este año se decidió omitir la entrega tradicional de regalos bajo el gran árbol de Navidad del palacio, el menú respetó las costumbres habituales. No faltaron el pavo relleno, las angulas y otros platos clásicos que forman parte de la gastronomía navideña de la familia.
Esta Nochebuena tuvo lugar apenas cuatro días después de otra importante reunión familiar: la gran fiesta organizada por Fernando Martínez de Irujo para celebrar su recuperación tras superar un cáncer. Esta celebración, más concurrida y festiva, sirvió como anticipo emocional para las Navidades y permitió que algunos miembros que no estuvieron en Liria, como Tana Rivera, pasaran tiempo con la familia antes de las fechas emblemáticas.


