El día en que un jugador financió la salvación del Atlético de Madrid de la quiebra – Radio Mitre
Paulo Futre, ícono del Atlético de Madrid y figura emblemática del fútbol portugués, sorprendió al compartir un testimonio sincero sobre uno de los períodos más críticos del club. En El Cafelito, el programa de Josep Pedrerol, revisó su carrera y su experiencia en la gestión del club, pero fue más allá al revelar que llegó a
“Si en 2002 el Atleti no ascendía, el gobierno acabaría con el club”
Futre describió de manera directa el panorama del Atlético a inicios de la década del 2000. “En 2002, si el Atleti no ascendía, el gobierno tenía la intención de disolver el club”, comentó. Este entorno, marcado por el descenso y presiones políticas y económicas, llevó a tomar decisiones drásticas para mantener al equipo y evitar la extinción de la entidad.
El exdirigente también se refirió a prácticas fraudulentas que, según comentó, resultaron ser decisivas. “Los jugadores tenían dos contratos. Uno ‘A’, que representaba un 10% o 20%, y el resto se abonaba por fuera”, explicó. Este esquema de fraude laboral se hizo evidente tras el descenso, complicando aún más la situación económica y legal del club.
La administración judicial comenzó a analizar los documentos y la incertidumbre se tornó palpable. “Los jugadores podían enfrentar prisión por esos contratos. ¿Cómo podían jugar?”, se cuestionó Futre. Con salarios retrasados durante meses, el clima interno era desolador y la estabilidad deportiva estaba gravemente amenazada.
El período más crítico en la historia del Atlético de Madrid
Frente a esta emergencia, Futre relató que intentó contactar a socios con recursos económicos para rescatar al equipo. “Conversé con hombres adinerados del Atlético de Madrid para que ofrecieran su apoyo. Nadie estaba dispuesto a aportar”, narró, subrayando que Enrique Cerezo y Miguel Ángel Gil conocían de cerca esta situación extrema.
El portugués reveló entonces el acto más significativo de su relato: “En un momento, todo el dinero legal que existía en el Atleti era mío”. Según explicó, antes de cada encuentro repartía efectivo entre los jugadores, registrando todo para su posterior reembolso. También recordó una disputa pública con Cerezo en Radio Marca relacionada con este asunto.
“Invirtí mucho dinero. Había que salvar al Atleti”, concluyó Futre, recordando que había trabajado como mecánico en su juventud y que estaba dispuesto a hacerlo nuevamente si el club no lograba el ascenso. Un testimonio que expuso sin tapujos el abismo institucional que atravesó el Atlético de Madrid.



