El centro municipal alcanza más del 50% de ocupación tras la expulsión de los indigentes por parte de AENA.



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El centro Pinar de San José, puesto en marcha mediante un contrato de emergencia de tres meses por el Ayuntamiento de Madrid tras la expulsión de indigentes de la Terminal 4 por parte de AENA, actualmente alberga a 81 personas. Esta es la cifra actualizada que proporciona el consistorio, que acordó el convenio hasta octubre para ofrecer una alternativa de alojamiento a los afectados por la acción del gestor aeroportuario estatal. «La decisión unilateral de AENA de desalojar a estas personas en julio interrumpió la labor de intervención social que los equipos de calle llevaban a cabo en Barajas», comentan fuentes del Área de Políticas Sociales a ABC. Durante el verano, técnicos de este área han estado recorriendo las calles de Madrid en busca de estas personas y ofreciéndoles refugio en el centro Pinar de San José.

Gracias a llamadas y recorridos por las calles, estos equipos han logrado que el número que reportó el Gobierno local a finales de julio, que indicaba que aproximadamente 40 personas residían en el centro, se haya duplicado. Actualmente, más de la mitad de la capacidad, que es de 150 plazas, está ocupada. Muchos se comunicaron con el ayuntamiento tras ser expulsados, y algunos de los equipos de calle ya tenían sus números por el seguimiento realizado. Sin embargo, siguen trabajando para localizar a aquellos que fueron desalojados de Barajas el 23 de julio y que no habían sido identificados por los servicios sociales.

El consistorio afirma que está adoptando un enfoque muy flexible. En el centro se recibe a personas empadronadas en la capital, así como a aquellas cuyos expedientes están registrados en este área, dirigida por el concejal José Fernández. En lo que respecta a solicitantes de asilo e inmigrantes en situación irregular, señalan que esa competencia recae en el Estado.

El objetivo del centro Pinar de San José no es simplemente que estos indigentes cambien su techo de la Terminal 4 del aeropuerto Adolfo Suárez por el de esta instalación, sino ofrecerles apoyo para lograr una vida autónoma, según asegura el ayuntamiento. En los casos más difíciles, como las adicciones, se les redirige a centros especializados, siempre en colaboración con la Comunidad de Madrid.

Este centro cerrará en octubre, cuando concluya el contrato temporal de emergencia que firmó el ayuntamiento y comience la campaña del frío, para lo cual fue diseñado. Por esta razón, los próximos meses son cruciales para encontrar soluciones para estas personas sin hogar y para ir desalojando progresivamente el espacio. A principios de año, se aumentó el presupuesto para los equipos de calle del Samur Social, lo que permitió la incorporación de 18 nuevos trabajadores, sumando ya un total de 60.

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