Madrid inicia hoy estas reducciones de impuestos para jóvenes.
La forma «madrileña» de fomentar el empleo y la economía es diversa. No obstante, la fiscalidad juega un papel fundamental en esta estrategia. Por ello, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, anunció este miércoles que el Ejecutivo madrileño implementará a partir del 1 de enero dos nuevas ayudas fiscales: una para jóvenes menores de 30 años que combinan empleo y formación; y otra para los llamados comercios con historia, con más de 50 años de existencia.
Lo comunicó durante su tradicional mensaje de Fin de Año, transmitido por ‘Telemadrid’, donde enfatizó que estas deducciones buscan fortalecer la política tributaria del Ejecutivo autonómico, que ha aprobado 34 reducciones fiscales.
De esta manera, a partir de este jueves, la Comunidad de Madrid introducirá una nueva deducción en el IRPF para aquellos jóvenes que estén trabajando mientras estudian, ya sea en titulaciones universitarias de grado o en Formación Profesional de grado superior.
Este incentivo permitirá deducir el 50% del costo de la matrícula, con un tope máximo de 400 euros anuales por contribuyente. Para poder acceder a esta deducción es necesario estar matriculado en un curso completo y demostrar actividad laboral, ya sea por cuenta propia o ajena, durante al menos 300 días al año, de los cuales un mínimo de cinco meses deberá coincidir con el periodo lectivo, excluyendo contratos de formación.
El Ejecutivo autonómico estima que aproximadamente 15.000 jóvenes podrán beneficiarse de esta iniciativa, para la cual se asignará un máximo de 6 millones de euros.
En lo que respecta a los negocios con más de 50 años, la medida establece una bonificación del 95% en el impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados. Su objetivo es promover la continuidad de estos negocios emblemáticos, disminuyendo la carga tributaria vinculada al traspaso de la titularidad.
Así, quienes adquieran o alquilen un inmueble destinado a actividades comerciales, hosteleras o de servicios con más de medio siglo de funcionamiento y mantengan la misma actividad se beneficiarán de esta reducción a partir de 2026. Se estima que alrededor de 1.500 comercios de la región podrán acogerse a esta medida.
Además, en su intervención, la presidenta destacó que 2025 será recordado como el año en que se quiso proteger «como nunca a la infancia y a la preadolescencia en sus colegios, regresando a las raíces de la EGB, a entornos seguros, por su salud, rendimiento escolar y la conciliación de los padres».
También señaló que su Gobierno continuará trabajando para ofrecer «todas las viviendas posibles a los madrileños», así como para proporcionar «más seguridad a propietarios, inquilinos y contra la ocupación», dentro de su ámbito competencial y legislativo, dado que es «un problema nacional que exige más oferta, mayor seguridad jurídica y menor burocracia».



