El PSOE alteró sus cuentas para encubrir 5 millones de euros acumulados durante una red de corrupción.


El PSOE liderado por Pedro Sánchez alteró su contabilidad oficial de 2020, en medio de un escándalo de corrupción, para ocultar más de 5 millones de euros en patrimonio. Esto significa que presentaron un superávit menor en su cuenta de resultados y minimizaron la riqueza que realmente poseían. Lo hicieron a través de una clasificación irregular del dinero y del valor de las propiedades del partido, empleando una especie de ingeniería contable que, no obstante, no ha convencido a los auditores del Estado –funcionarios independientes– que revisaron las cuentas de Ferraz.

La anomalía más significativa fue registrar millones de euros como «provisiones», es decir, una reserva de fondos para afrontar gastos o pérdidas futuras. Como han señalado los auditores del Tribunal de Cuentas, la creación de «provisiones» debe estar justificada por riesgos reales que sean conocidos o por obligaciones de pago que sean anticipadas.

De lo contrario, se trata de manipular el balance contable para ocultar indebidamente como «provisiones» lo que en realidad es un activo que, por lo tanto, debe contabilizarse en la cifra del patrimonio neto de la organización. El patrimonio neto representa la riqueza total de la entidad; en esencia, es la diferencia entre lo que posee y lo que debe.

En 2020, los contables del PSOE se esforzaron en recurrir a esta táctica para ocultar una parte significativa de la riqueza que había acumulado el partido, que había crecido notablemente desde 2018.

Así, el balance presentado por Ferraz para el ejercicio de 2018 mostraba que, a 31 de diciembre de ese año, el patrimonio neto del PSOE era de 63,8 millones de euros. Dos años más tarde, el 31 de diciembre de 2020, el patrimonio neto –la riqueza de Ferraz– había aumentado en 25,9 millones de euros, alcanzando un total de 89,7 millones. Es decir, en apenas 24 meses el PSOE había incrementado su patrimonio neto en un 41%. Para el 31 de diciembre de 2020, el partido de Sánchez era un 41% más rico que dos años atrás.

No obstante, Ferraz decidió enmascarar su contabilidad para ocultar un aumento tan extraordinario de la riqueza acumulada. El informe de los auditores del Tribunal de Cuentas es claro al señalar que el saldo del patrimonio neto que presentó el PSOE «muestra una subestimación de 5.185.281 euros».

Los inspectores criticaron, entre otras irregularidades contables, que el partido registrara como «provisiones» 3,7 millones para supuestos pagos pendientes relacionados con gastos de personal que no podían contabilizarse de esa forma. «El registro de esta provisión habría requerido la existencia de una obligación implícita o tácita derivada de un evento anterior», cuando en realidad no se cumplía esa condición, por lo que «estas provisiones no deben registrarse».

Todo lo mencionado se refiere exclusivamente a la contabilidad oficial, al examen de la cuenta de resultados y del balance económico-financiero del partido. Un tema aparte –independiente del informe del Tribunal de Cuentas– es el posible movimiento de dinero oculto, no declarado en la contabilidad. El flujo de dinero en efectivo que ha salido a la luz tras los pagos en metálico a altos cargos del partido ha llevado a la Justicia a investigar una posible financiación ilegal del PSOE, que ahora se está aclarando y que afecta a años anteriores.

En lo que respecta a las cuentas oficiales del partido, cuestionadas tras el estallido de la trama de corrupción, el PSOE reportó un beneficio neto de 15,31 millones de euros en 2020 –más del triple que en 2019–. En 2020, José Luis Ábalos aún ocupaba el cargo de secretario de Organización y tenía gran influencia sobre Sánchez en Ferraz. En ese tiempo, Santos Cerdán ya era una figura prominente del poder sanchista, actuando como secretario de Coordinación Territorial del PSOE, cargo desde el que en 2021 ascendió a la Secretaría de Organización cuando Ábalos fue sustituido.

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