Archidiócesis de Madrid – Última oportunidad para visitar el belén de San Bonifacio, que presenta una gruta a escala real con la Virgen, San José y el Niño Jesús.


Es uno de los belenes recomendados en la guía del Ayuntamiento de Madrid, atrae a miles de visitantes y cada año Mercedes se encarga de su realización. El belén de la parroquia San Bonifacio, en el Parque de las Avenidas, siempre presenta cambios —«cada año lo transformo completamente»— y siempre hay alguna sorpresa: restauración de elementos, nuevas figuras o añadidos. Este año, por ejemplo, las figuras de la Anunciación y la Visitación, ambas de Montserrat Ribes, junto con las de Olot y José Luis Mayo, componen el belén.

Lo más especial de este nacimiento es la gruta a tamaño natural que alberga el misterio. Decorada con pajas y utensilios agrícolas, incluye a la Virgen, San José y al Niño en un espacio bien aprovechado, ya que en Semana Santa se convierte en la sepultura de Jesús en la representación de la Pasión (en la imagen inferior, se puede ver a Mercedes, a la derecha, en la gruta).

«Para no salir al otro lado de la cueva de golpe, creamos el arco, que fue todo un desafío», admite la diseñadora. Al otro lado, hace un par de años, decidieron ampliar el belén para utilizar ese espacio que estaba desaprovechado. De esta manera, se puede observar un pueblo a cuatro niveles, con su mercado y una escalinata «que fue lo que más trabajo me costó», además de una huida a Egipto, con las pirámides al fondo.

«El año pasado construimos el desfiladero de Petra; es de lo más hermoso que he realizado», confiesa la belenista. Este año, también ha añadido un taller de San José, donde está la Sagrada Familia completa, de la cual se siente igualmente orgullosa.

Belen san bonifacio talle

Belenista por casualidad

Mercedes comenzó a hacer el belén en la parroquia por pura casualidad. Asistía a clases de manualidades y un día, la señora que solía montarlo les pidió ayuda. «Subí y ya no me fui». Al principio, lo hacía en el interior de la iglesia, un trabajo más sencillo. Con el tiempo, ha logrado un espacio en un pasadizo lateral adyacente al templo, que se ha convertido en el lugar fijo para el belén en Navidad y para la representación de la pasión en Semana Santa. Hasta ahora, Mercedes ha montado 30 belenes y cinco pasiones (representaciones de la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor en Semana Santa).

Más de 150 figuritas forman parte del belén. Mercedes las ha ido adquiriendo con los donativos que los visitantes dejan en los buzones, lo que hace que el belén sea un proyecto de toda la feligresía y del barrio. Algunas figuras han sido restauradas. Por ejemplo, los Reyes Magos que este año atraviesan Jerusalén, en lo alto de la gruta, para descender al portal. Estas figuras fueron donadas por unas monjas «pero estaban todas rotas; incluso tuve que arreglar las patas de los camellos».

Belen san bonifacio anunciacion

También hay contribuciones de los niños, especialmente en lo que respecta a la fauna: Nemo y Dori están en la cascada —que, por cierto, llama la atención, «el agua se me da muy bien»— y hay águilas en las montañas, cigüeñas, lobos, tortugas… Los corchos los consigue Mercedes de la finca de una hermana suya en Cenicientos, y utiliza para las rocas colchones pintados o poliestireno y espuma de poliuretano.

Este año, Mercedes ha hecho que nevara en Jerusalén, lo que le ha servido para incluir a unos niños haciendo un muñeco de nieve y a otro deslizándose en un trineo. «No había harina, así que usamos escayola» para simular la nieve.

Belen san bonifacio nieve

Normalmente, la belenista de San Bonifacio tarda dos meses en montar todo. Para la Navidad de 2025, empezó en junio, debido a que tenía programada una operación de rodilla en octubre. Así que «en septiembre ya estaba montado», y se clausurará en el Bautismo del Señor.

Usualmente lo mantienen hasta la Candelaria en febrero, pero en este 2026, como la Semana Santa llega tan pronto, hay que empezar antes con la pasión.

Belen san bonifacio visitacion

Start typing and press Enter to search