El Atlético está perdido y su progreso en el juego es inexistente.
Tras casi despedirse oficialmente de la Liga con un empate ante la Real Sociedad sin mayor tensión, el Atlético ha contribuido a la final de la Supercopa de España, adquirida por los jeques árabes a base de talonario. No logró superar al Real Madrid en una de sus peores versiones, como bien podría confirmarlo Xabi Alonso.
Frente a un rival que solo contaba con un gran portero, Courtois, y una camiseta con mucha historia, los dirigidos por el Cholo Simeone se quedaron a un paso de disputar el título más accesible de la temporada. Es cierto que los dos jugadores llamados a marcar la diferencia en el equipo no facilitaron las cosas. Oblak entregó un gol en el primer minuto y Julián Álvarez parece más cercano a su primo lejano que a la «Araña» que destacó la pasada temporada. Tanto ellos como otros en la plantilla aún tienen tiempo para enmendar lo que hasta ahora está siendo una temporada mediocre para los rojiblancos, y el primer paso en esa dirección es visitar al Dépor en la Copa del Rey.
A priori, se presenta como un rival menor que debería permitir al Atlético avanzar a cuartos de final y poner al club en una posición para luchar por un título que no conquista desde 2013; sin embargo, sabiendo cómo se comportan los colchoneros alejados del Metropolitano, no será una tarea sencilla.
La evolución futbolística del equipo ha sido escasa, por no decir inexistente, desde el comienzo de la temporada. Los destellos de calidad de Baena, el rendimiento de Pablo Barrios, el ímpetu de Giuliano, y la positiva aportación de Koke, Hancko y quizás Pubill, quien aunque aún juega fuera de su posición, parece que el Cholo finalmente le ha otorgado el crédito que merece, aunque esto haya llevado más tiempo del que debería. Del resto, muy poco. Aparecen algunos esporádicamente, la continuidad es mínima y otros, a pesar de ser internacionales con Italia o Argentina, ya para Navidad han perdido todo el crédito con el que llegaron. Cada uno que dirija la crítica hacia donde desee, porque opciones no faltan.



