El golf trasciende el ámbito deportivo; es una fuente de riqueza para nuestra región:
-Recaudación pública: aproximadamente 50 millones de euros en impuestos contribuyen a las finanzas de la Comunidad.
-Empleo de calidad: sostiene 1.800 empleos directos en Madrid.
-Eficiencia comparativa: el golf genera 10 veces más empleo que la agricultura en la región, utilizando significativamente menos agua, casi en su totalidad reciclada.
Madrid cuenta con un potencial de crecimiento extraordinario gracias al perfil del jugador:
-Gasto elevado: el turista de golf gasta un 55% más que el turista promedio, inyectando más de 20 millones de euros anuales en la economía local.
-Cifras en aumento: en 2019, recibimos a más de 11.000 golfistas extranjeros. Dado que España atrae a más de 1 millón de golfistas al año, Madrid tiene una oportunidad única para liderar este mercado.
Lo más sorprendente de esta industria es su generosidad económica: 7 de cada 8 euros generados por el golf benefician a otros sectores. Cuando un golfista nos visita, no solo consume en el campo; impulsa la hostelería, el sector del taxi, el ocio nocturno y nuestra gastronomía. El golf es el motor que activa infraestructuras y servicios que toda la sociedad disfruta.Ciertamente, el golf es competición, salud física y equilibrio mental. Pero, sobre todo, es un activo estratégico esencial que debemos proteger. Debido a su impacto en el empleo, su sostenibilidad y su capacidad para atraer riqueza, el golf es fundamental en el entramado económico de Madrid.Gracias a la práctica del golf, se han impulsado en diversas regiones de España, donde se encuentra, nuevas ofertas de ocio, restauración y mejoras en infraestructuras de transporte.
Porque, efectivamente, el golf implica deporte, competición, ejercicio físico y mental… salud y disfrute, al fin y al cabo. Pero también es mucho más.