Iryo, la marca italiana que compete con Renfe en España


El primer accidente con víctimas en la alta velocidad ferroviaria española desde la liberalización realizada entre 2019 y 2020 ha involucrado a un tren de Iryo, segunda operadora por volumen de trenes, frecuencias y pasajeros en España, y un Alvia de los servicios comerciales de Renfe. El tren 6189, que cubría la línea Málaga-Madrid Puerta de Atocha, descarriló en Ademuz (Córdoba) a las 19:39 horas, provocando el choque con el Alvia (384 Pta. de Atocha-Huelva). Iryo se estrenó en las vías del eje Madrid-Barcelona el 25 de noviembre de 2022, y cuatro días antes tuvo lugar un viaje inaugural entre Madrid y Valencia, marcando un inicio que también celebraba a sus impulsores, los accionistas de la aerolínea levantina Air Nostrum, liderados por su presidente Carlos Bertomeu. Antes de adoptar la marca Iryo, la empresa figuraba oficialmente como Intermodalidad de Levante S.A.

En la propiedad de Iryo se encuentra este experimentado empresario del transporte y su Air Nostrum (25%), así como la concesionaria de infraestructuras Globalvía (24%). Sin embargo, el principal accionista que lidera la gestión es la operadora pública italiana Trenitalia (51%), parte de Ferrovie dello Stato Italiane. Fabrizio Favara, actual consejero delegado de la compañía, es su hombre fuerte en España y esta tarde ha enfrentado el grave siniestro en Ademuz (Córdoba).

Iryo fue la tercera empresa en operar en la red de alta velocidad de Adif, uniéndose a Renfe y Ouigo tras la apertura del transporte de pasajeros a la competencia, lo que aumentó la oferta de frecuencias en un 55% en los tres corredores seleccionados por Adif. Dos años antes de su lanzamiento, Iryo obtuvo el segundo paquete de capacidad en los corredores de mayor tráfico del país: Madrid-Barcelona, Madrid-Sur y Madrid-Levante. Desde su inicio, la operadora ha destacado por contar con la flota más moderna y tecnológicamente avanzada, compuesta por 20 Frecciarossa o ETR 1000, fabricados por Hitachi Rail-Grupo Alstom y estrenados en España. Este material rodante, que el ministro de Transportes, Óscar Puente, supervisó como posible opción para Renfe, es similar al utilizado por Trenitalia en Italia. La inversión de Iryo en trenes alcanzó los 800 millones de euros. Con la oferta y marca consolidadas, la expansión del servicio se realizó mediante líneas transversales, como la Barcelona-Málaga y la Barcelona-Sevilla.

La empresa, bajo la dirección de Bertomeu y Favara, posee entre un 23% y un 28% de cuota de mercado, dependiendo de la línea, y conecta 11 destinos: Madrid, Zaragoza, Barcelona, Tarragona, Cuenca, Valencia, Alicante, Albacete, Córdoba, Sevilla y Málaga. Las rutas Madrid-Barcelona y Barcelona-Sevilla suelen ser las de mayor demanda cada año.

Los desafíos en los primeros años y la guerra de precios en la alta velocidad llevaron a Iryo a registrar pérdidas de 25 millones en 2022; las pérdidas aumentaron a 99 millones en 2023 y se añadió una pérdida de 31,5 millones en 2024, a pesar de que los ingresos alcanzaron los 305 millones (+43,8%) y el resultado bruto de explotación se volvió positivo, con 24 millones (-39,8 millones en 2023). El plan de negocio de Iryo establece que la rentabilidad se alcanzará entre 2026 y 2027.

A las puertas de la feria madrileña de turismo Fitur, donde iba a promover su oferta y su apuesta por la multimodalidad, la compañía publicó en su página web pasadas las 20:30 de esta tarde un mensaje que nunca quiso emitir: “Esta tarde se ha producido un descarrilamiento en el servicio 6189, que realizaba el trayecto Málaga–Madrid. El servicio salió de Málaga a las 18:40 horas y, en el momento del accidente, viajaban aproximadamente 300 personas. Iryo lamenta profundamente lo sucedido y ha activado todos los protocolos de emergencia“.

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