Esta vez, con los correos de la asesora y Doadrio.
La Audiencia Provincial de Madrid ha vuelto a respaldar al instructor del «caso Begoña Gómez». En esta ocasión, apoya que el juez Juan Carlos Peinado solicitase, a través de una providencia, al exvicerrector de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) los correos electrónicos intercambiados con la asesora de Moncloa, esposa de Pedro Sánchez, Cristina Álvarez.
La instancia superior al instructor rechaza en su nueva resolución, a la que ha tenido acceso LA RAZÓN, que fuera necesario hacerlo mediante un auto, como sostenía la defensa de la alto cargo de Presidencia en su recurso.
Los magistrados madrileños aclaran que «se acordó teniendo en cuenta que (Doadrio) en su declaración se ofreció a aportar voluntariamente a la causa, al señalar que poseía cerca de cien correos».
Por lo tanto, este tribunal determina que fue correcto desde el punto de vista legal, ya que esa providencia «tiene como único objetivo ordenar el procedimiento, cumpliendo con el deseo expresado en su declaración por Doadrio».
La Audiencia de Madrid desestima, por lo tanto, de manera total la alegación presentada por el abogado de Álvarez, a la que se unió parcialmente el fiscal, al descartar que se vulnerasen los derechos fundamentales de la asesora gubernamental, tales como el derecho a la intimidad y a la confidencialidad de las comunicaciones.
Además, la Sección 23 apoya que el titular del Juzgado de Instrucción número 41 cambiase su criterio al transformar la condición de testigo a imputada, recordando que la fase de instrucción de un procedimiento evoluciona de manera dinámica y provisional.

