La Comunidad añade dos nuevos servicios para pacientes crónicos a su oferta de Atención Primaria.


La Comunidad de Madrid ha ampliado este mes de enero su Cartera de Servicios Estandarizados en Atención Primaria (AP) con dos nuevas prestaciones que ya están disponibles. Estas se enfocan en diagnosticar y posteriormente tratar a pacientes con enfermedad renal crónica (ERC) y dolor crónico no oncológico. Con esta adición, el primer nivel asistencial de la sanidad pública regional cuenta con un total de 41 servicios diferentes en activo.

En lo que respecta a la ERC, la iniciativa está dirigida a adultos que presentan factores de riesgo como hipertensión, diabetes, obesidad o edad avanzada. Los equipos de los centros de salud madrileños, encabezados por especialistas en Medicina de Familia y personal de Enfermería, identificarán a los afectados a través de pruebas de cribado, que incluyen la evaluación de la capacidad de filtrado de los riñones y análisis de proteínas en la orina.

Para los casos positivos, los profesionales de Atención Primaria llevarán a cabo planes de seguimiento, cuidado y educación sanitaria personalizada con la finalidad de prevenir, en la medida de lo posible, la progresión de la enfermedad.

Según las estimaciones proporcionadas por la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, la Enfermedad Renal Crónica afecta entre el 9,2 por ciento y el 15,1 por ciento de la población adulta.

Dolor crónico no oncológico

En el caso de aquellos que padecen dolor persistente no asociado a procesos oncológicos, tales como artrosis, fibromialgia, dolor lumbar, neuropatías o cefaleas crónicas, el objetivo primordial es evitar la cronificación y mejorar la funcionalidad y bienestar del paciente a través de un enfoque «integral».

Los beneficiarios de este nuevo servicio recibirán planes asistenciales, intervenciones farmacológicas, técnicas físicas, apoyo emocional y orientación social. Para ello, además de médicos de Familia y personal de Enfermería, también colaboran fisioterapeutas y trabajadores sociales en este programa.

La incidencia del dolor crónico no oncológico en España es aproximadamente del 13 por ciento en personas mayores de 18 años.

Ambas prestaciones, según afirman los de Fátima Matute, se basan en «protocolos actualizados, herramientas digitales para el seguimiento y formación continua de los profesionales». Asimismo, se promueve la participación activa del paciente y su familia, así como la coordinación entre niveles asistenciales para «garantizar una atención segura, eficaz y centrada en la persona».

Start typing and press Enter to search