Gavi explota por la administración del caso Dro.


El centrocampista expresó su descontento por la escasez de minutos del canterano y considera que una mejor planificación podría haber prevenido su salida en enero.

La salida de Dro no solo ha creado un vacío deportivo y económico en el Barça, sino que también ha revelado una gestión interna que suscita más interrogantes que respuestas. Esto es especialmente evidente entre aquellos que están en contacto cotidiano con el vestuario y conocen la realidad de la cantera.

El 16 de enero fue un día todo menos tranquilo en la ciudad deportiva. Dro se presentó en la oficina de Hansi Flick para informarle sobre su decisión de dejar el club durante el mercado invernal. La reacción del técnico alemán fue contundente. Se sintió traicionado y su respuesta fue inmediata: apartarlo del equipo y cerrar el asunto sin matices ni autocrítica.

La noticia se propagó rápidamente por el vestuario. Algunos compañeros cercanos ya estaban al tanto de lo que iba a suceder y optaron por el silencio. Otros ya intuían que su destino sería el PSG, a pesar de que el jugador nunca lo confirmó oficialmente hasta que la operación estaba prácticamente cerrada. La falta de transparencia generó malestar tanto en la directiva como en el vestuario.

BARCELONA, ESPAÑA – 02 DE DICIEMBRE: Dro Fernández del FC Barcelona avanza con el balón ante Clement Lenglet del Atlético de Madrid durante el partido de LaLiga EA Sports entre FC Barcelona y Atlético de Madrid en Spotify Camp Nou el 02 de diciembre de 2025 en Barcelona, España. (Foto por David Ramos/Getty Images)

Uno de los más críticos fue Gavi. El centrocampista, siempre apasionado y muy comprometido con sus compañeros, no comprendió la gestión del club con un canterano que anhelaba oportunidades. Así lo transmitió directamente al cuerpo técnico tras un entrenamiento, en un momento tenso que evidenció el malestar acumulado.

El partido de Copa contra el Guadalajara fue un punto de inflexión para muchos, ya que Dro no jugó ni un solo minuto. El jugador salió afectado anímicamente. Para Gavi, ese tipo de decisiones tienen un gran peso. Cree que con una rotación más equitativa y algo más de confianza, el resultado podría haber sido distinto.

El Barça obtendrá un ingreso superior a ocho millones de euros, sí. Pero se queda sin saber hasta dónde podría haber llegado un futbolista que había dejado muy buenas impresiones. Flick considera el asunto cerrado y defiende su actuación, recordando que lo ascendió del juvenil, lo probó en pretemporada y le otorgó titularidades. Sin embargo, entre noviembre y enero, desapareció de los planes.

La sensación que persiste es incómoda. No tanto por la salida, sino por la forma en que se llevó a cabo. Y ahí, el descontento de Gavi no parece ser una simple rabieta, sino un indicativo más profundo.

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