La muestra gratuita que retrata un vecindario que ha desaparecido.


Ahora es un parque protegido y un paisaje cultural de Madrid, pero en los años 60 era hogar de rebaños de ovejas que pastaban entre sus pinos. Hablamos de la Dehesa de la Villa, un espacio natural ubicado al noroeste de la capital que es el tema de una nueva exposición fotográfica.

José Luis Berzal, el fotógrafo de recuerdos. La memoria del barrio y la Dehesa de la Villa es la muestra que se puede visitar gratuitamente en el Centro de Información y Educación Ambiental de Dehesa de la Villa hasta el 29 de marzo.

La exposición incluye 39 fotografías tomadas por José Luis Berzal, un artista que se dedicó a capturar la esencia de la ciudad. Falleció este verano, por lo que esta muestra sirve como un homenaje póstumo y para recordar su obra.

Una mirada a lo cotidiano

Corriendo aventuras

Nacido en pleno barrio de Tetuán en 1930, José Luis Berzal aprendió fotografía de manera autodidacta. Se enfocó en las costumbres y el uso del espacio público, destacando la naturaleza de la Dehesa de la Villa, a la que se dedican 26 de las fotografías en esta exposición. En los años 70, también documentó a las bandas de jóvenes que merodeaban por los descampados.

Así, transformaba las calles no urbanizadas en una oportunidad para la imaginación y el juego. Retrataba a las personas y una ciudad en constante construcción, ofreciendo imágenes llenas de emociones y buenos recuerdos.

Con su cámara alemana, la Regula Sprinty, capturó la vida diaria de niños y jóvenes en barrios madrileños como Tetuán, Valdezarza, la Dehesa de la Villa o la Quinta de los Pinos.

De botones a artista

Trabajando en buena compañía de José Luis Berzal. | Crédito editorial: Archivo Fotográfico de la Comunidad de Madrid

José Luis Berzal comenzó su carrera laboral como aprendiz en un taller de ebanistería, pero pronto se trasladó a trabajar como botones en el Banco Hispanoamericano, donde desarrolló una trayectoria de 47 años que le brindó estabilidad económica.

Su pasión por la fotografía floreció durante su servicio militar, aprovechando sus conocimientos de ebanistería para fabricar su propia ampliadora fotográfica y obtener copias de negativos. En su ocio, asistía a diversas escuelas de arte y fotografía en Madrid, aprendiendo de grandes maestros como Pedro Marcos Bustamante, Eduardo Peña y Ángel Aragonés.

Participaba en concursos y certámenes, exponiendo sus obras en lugares como la Sala del Canal de Isabel II, Centro Cultural Eduardo Úrculo o la Sala Juana Francés. También enseñó pintura y presentó trabajos en dibujo y tinta china.

Hoy, su legado fotográfico se guarda en el Archivo Fotográfico de la Comunidad de Madrid y el Centro de Información y Educación Ambiental de Dehesa de la Villa lo conmemora a través de esta exposición.

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