Tres hermanos jóvenes hostigan y atacan al director de estudios del instituto de Bargas (Toledo).


Un nuevo episodio de violencia se ha registrado en un centro educativo de Castilla-La Mancha. En esta ocasión, el jefe de estudios del Instituto de Enseñanza Secundaria (IES) Julio Verne de Bargas (Toledo) fue la víctima. Este jueves, el docente sufrió una agresión por parte de tres hermanos, de los cuales dos son estudiantes del centro.

Los hechos ocurrieron durante una jornada de visita para los alumnos de sexto de Primaria en el CEIP Santísimo Cristo de la Sala, donde se estaban familiarizando con las instalaciones de su futuro instituto. Entre los asistentes se encontraba el tercer hermano.

En ese momento, presuntamente, el menor intentó agredir a otro alumno del instituto con la ayuda de sus hermanas. Ante esta situación, el jefe de estudios intervino y los tres hermanos se volvieron contra él, hasta el punto en que una de ellas le dio una patada en la pierna.

«Se dirigió a su despacho y allí intentaron continuar con la agresión. Afortunadamente, otros compañeros pudieron evitarlo», explica Alicia de Álvaro, directora del IES Julio Verne.

Sin embargo, el conflicto no concluyó ahí. Seguidamente, llegaron los padres de los tres jóvenes. En lugar de calmar la situación, comenzaron a lanzar amenazas contra el profesor agredido.

La situación se tornó tan grave que efectivos de la Policía Nacional y la Guardia Civil tuvieron que acudir al instituto para controlar el evento.

Incremento de tensión

Según relata la directora, el docente tuvo que ser atendido en el servicio médico de urgencias porque, aunque no sufrió una lesión grave, «experimentó una subida de tensión bastante significativa». A pesar de esto, este viernes ha regresado a su puesto de trabajo, aunque se siente «anímicamente afectado».

De Álvaro, quien reconoce que «ya se han presentado denuncias» por el incidente, está recabando toda la información necesaria para presentar otra acusación desde el propio centro.

«Esto ocurrió a última hora del jueves, por lo que hoy, desde las primeras horas, estamos hablando con todos los profesores presentes para recopilar información y poder llevar a cabo la denuncia», explica.

Además, durante la mañana también esperan la visita de la inspectora educativa, que recogerá todos los datos del suceso para que la Consejería de Educación, Ciencia y Deportes pueda actuar en consecuencia.

Familia problemática

Desde el centro advierten que no es la primera vez que esta familia genera problemas en la institución. «En ocasiones previas, ya habían ocasionado conflictos, aunque nunca con esta intensidad y alcanzando agresiones físicas», señala la directora.

Confirma que, además del proceso judicial que pueda seguir el asunto, el instituto ha abierto expedientes a las dos hermanas para aplicar las medidas disciplinarias correspondientes y ha enviado toda la información al colegio donde está matriculado el menor para que actúe conforme corresponda.

Repudio del Ayuntamiento

Desde el Ayuntamiento de Bargas, que estaba al tanto desde el primer momento de la agresión debido a la presencia de la Policía Local, han emitido un comunicado condenando firmemente este acto de violencia.

«Estos sucesos son absolutamente inaceptables y no pueden tolerarse de ninguna manera. La violencia, en cualquiera de sus formas, no tiene lugar en nuestra sociedad, y menos aún en el ámbito educativo, que debería ser un espacio seguro, de respeto, convivencia y aprendizaje», afirman en una publicación en redes sociales.

De igual manera, han expresado su «apoyo y solidaridad al alumnado y sus familias, así como al equipo docente y a la comunidad educativa del centro, reconociendo su labor diaria, profesionalidad y compromiso en la formación de nuestros jóvenes».

Educación confirma los hechos

La Consejería de Educación, Cultura y Deportes de la Junta también ha confirmado la agresión, detallando que el servicio de Inspección ha iniciado una investigación sobre los hechos. Asimismo, ha ofrecido al centro la Unidad de Atención al Profesorado.

«El servicio de Inspección está actuando con la mayor firmeza. Se aplicará el decreto de convivencia y las normas de organización del centro«, han declarado fuentes del departamento liderado en Castilla-La Mancha por Amador Pastor.

Durante su visita a la exposición ‘Conectados al futuro. La transición energética’ en Cuenca, Pastor ha condenado «cualquier acto de violencia» hacia cualquier miembro de la comunidad educativa.

«Creo que son hermanos entre ellos y ya estamos colaborando con el centro educativo. La Inspección Educativa ha acudido al lugar para establecer, dentro del marco de las normas de organización y convivencia del instituto, las medidas adecuadas para el alumnado, coordinándose con el colegio», ha afirmado.

Además, ha expresado su agradecimiento por el trabajo que están desempeñando los equipos docentes ante situaciones como esta. «El objetivo es establecer las medidas restaurativas necesarias para mejorar la convivencia, que es lo que todos deseamos en la comunidad educativa», ha concluido.

Los sindicatos exigen acciones

Por su parte, ANPE Castilla-La Mancha ha expresado su «rotunda condena» a la agresión y su apoyo al jefe de estudios. «Ningún docente debería verse enfrentado a situaciones de violencia ni agresiones por el ejercicio de su labor educativa», han manifestado desde el sindicato.

Asimismo, han señalado que no se trata de un fenómeno aislado, ya que este curso se está registrando «un preocupante aumento de agresiones, amenazas y faltas de respeto hacia el profesorado, especialmente en la provincia de Toledo».

«La Administración no puede hacer la vista gorda. Exigimos la modificación del decreto de convivencia, medidas contundentes y acciones cautelares inmediatas ante conductas violentas. Se necesita atender las demandas de los centros que solicitan recursos especializados para enfrentar situaciones de conflictividad y violencia», han afirmado.

Por su parte, la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha condenado la agresión y ha lamentado que «no es un hecho aislado, ya que la conflictividad en las aulas está en aumento».

El responsable de CSIF Educación Toledo, Rubén Gómez, ha señalado que «más de la mitad del profesorado ha sido objeto de insultos o amenazas en su centro». Aunque son raras, «las agresiones físicas también generan un daño profundo».

«Los docentes nos comunican que ingresan al aula con temor. Es necesario poner en marcha campañas institucionales para erradicar la violencia en los centros educativos y ofrecer más herramientas y apoyos a los docentes en su labor. Además, demandamos un programa regional de prevención del burnout, atención psicológica gratuita y protocolos de detección temprana», concluyó.

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