Línea del tiempo de un sueño al borde de desaparecer.
El anhelo del Mundial está a punto de esfumarse para la ciudad de A Coruña. «Atención con la celebración, que nos la pueden quitar de las manos«, advirtió en su momento la leyenda del Dépor, Arsenio Iglesias, para subrayar que los eventos no se festejan hasta que son una realidad. El veredicto final será a finales de año. Hasta entonces, hay margen. Ya sea para rendirse, como parece, o para intentar sortear los obstáculos.
En 2026, a un año de las elecciones locales, esa frase podría resurgir con fuerza.
¿Cuándo comenzaron los primeros contactos?
La aspiración de A Coruña cobró vida poco después de que España y Portugal manifestaran su intención de presentar una candidatura conjunta para el Mundial de 2030, a la que posteriormente se sumó Marruecos.
En esos primeros años, el Ayuntamiento de A Coruña comenzó a estudiar la posibilidad de que Riazor se convirtiera en sede, enfatizando su historia, capacidad y tradición futbolística.
Durante 2019, se realizaron los primeros análisis técnicos sobre el estadio y su entorno, así como reuniones preliminares con la directiva del Deportivo para evaluar la viabilidad de una reforma que cumpla con los estándares de la FIFA.
El concejal Gonzalo Castro, parte del equipo de alcaldía en ese entonces, lideró estos esfuerzos.
¿Cuál fue el impacto de la pandemia?
La llegada de la COVID-19 ralentizó muchos de los planes, tanto de la FIFA como de las ciudades candidatas. En A Coruña, las negociaciones con el Deportivo se aplazaron y los informes técnicos quedaron en suspenso, aunque el Ayuntamiento mantuvo contactos discretos con la Federación Española para no perder terreno en la candidatura.
¿Cuándo se reactivó la candidatura?
Con el retorno a la actividad, el Ayuntamiento intensificó su candidatura y propuso una reforma integral de Riazor: ampliación de gradas, modernización de instalaciones VIP, mejora de accesibilidad y adecuación de áreas técnicas.
Sin embargo, emergieron los primeros desacuerdos con el Deportivo, que exigía claridad respecto a quién asumiría los costos de las obras y cómo se gestionarían los ingresos durante los partidos y eventos internacionales.
Estas diferencias provocaron un retraso en la presentación oficial de la documentación ante la Federación Española, relegando la candidatura coruñesa a un segundo plano en comparación con otras ciudades españolas.
¿Quién respaldó la candidatura?
En 2023, la Xunta de Galicia expresó su apoyo oficial a la candidatura de A Coruña y se sumaron informes técnicos sobre la capacidad hotelera, conexiones de transporte y servicios logísticos. Actualmente, la administración autonómica asegura conocer «poco» del proyecto.
El Ayuntamiento también presentó un plan provisional de urbanismo para mejorar los accesos al estadio y garantizar la seguridad en grandes eventos.
A pesar de estos progresos, las negociaciones con el Deportivo permanecieron estancadas, especialmente en lo referente al reparto de responsabilidades financieras.
¿Cuándo se incluyó a A Coruña como sede?
Durante 2024, A Coruña fue considerada en los primeros borradores de posibles sedes españolas del Mundial, aunque el Ayuntamiento y el club mantuvieron un perfil discreto. Solo se realizó un acto de presentación en diciembre, donde la alcaldesa apareció con una camiseta de Naranjito, recordando la icónica mascota del Mundial 82 que se celebró en España y donde se jugaron partidos en Riazor.
Se llevaron a cabo reuniones técnicas, pero no hubo comunicados oficiales que aclararan la situación del acuerdo con el Deportivo, lo que generó un prolongado silencio durante varios meses que alimentó especulaciones sobre la viabilidad de la ciudad como sede.
El club, en privado, reiteraba que no contaba con información sobre el tema.
¿Cuáles han sido los últimos pasos?
En 2025, con el Mundial 2030 cada vez más cerca en los planes de la FIFA, el Ayuntamiento organizó reuniones con representantes de la Federación Española y de la FIFA para presentar los informes técnicos y las posibles reformas en Riazor.
Durante este año, los silencios sobre el acuerdo con el Deportivo persistieron, especialmente debido a la falta de claridad sobre la financiación de las obras.
A Coruña seguía promoviendo su candidatura basándose en la historia de Riazor, la capacidad logística de la ciudad y su experiencia en grandes eventos deportivos.
¿Cuál es la visión de la oposición?
La oposición ha incrementado la presión sobre el gobierno local, dada la relevancia del proyecto. Tras varias preguntas en pleno del PP y del BNG, se estableció una comisión que ha tenido un impacto escaso. Hace unos días, el PP demandaba documentación ante la falta de entrega de la misma.
¿Cuáles son los próximos pasos?
La FIFA realizará una nueva visita este mes de marzo a cada una de las ciudades sede. Durante esta visita se deberían exhibir los avances de un proyecto que, hasta el momento, no ha tomado forma. Está programada para el 18 de marzo.
¿Qué significaría para A Coruña ser sede del Mundial 2030?
Ser sede del Mundial representaría para la ciudad una inversión en infraestructuras, un impacto económico directo y la internacionalización de Riazor y de la ciudad, además de atraer turismo y medios de comunicación de todo el mundo.
El principal desafío sigue siendo coordinar los intereses del Ayuntamiento y del Deportivo, cerrar acuerdos financieros y de gestión que aseguren la viabilidad del estadio como sede FIFA.
A Coruña se mantiene, por tanto, atenta a decisiones que podrían colocarla en el mapa mundial del fútbol, entre silencios, tensiones y la esperanza de resurgir como un centro deportivo internacional. Lo que hace doce meses parecía un buen augurio, se transforma en una frustración palpable. La opción de rendirse se vuelve cada vez más latente.



