María Jesús Montero se retira del Gobierno para postularse en las elecciones andaluzas, reafirmando su papel de liderazgo.


La vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha inaugurado la precampaña andaluza con unas declaraciones que han suscitado atención. La líder socialista se ha autodenominado como “la mujer con más poder del conjunto de la democracia”, al mismo tiempo que defendió su decisión de dejar el Ejecutivo para enfocarse en su candidatura a la Junta de Andalucía.

Una salida del Gobierno con mensaje político

En su primera intervención pública tras la convocatoria de elecciones, Montero destacó que su decisión de asumir un papel en Andalucía representa un acto poco habitual en la política española: abandonar responsabilidades de alto nivel en el Gobierno para presentarse en unas elecciones autonómicas.

No es común que alguien con grandes responsabilidades institucionales dé un paso al costado para servir a su tierra”, afirmó, en una declaración que enmarca su decisión como un compromiso político.

La candidata socialista justificó su transición a la política autonómica con un propósito definido: “rescatar a los andaluces del desgaste y deterioro de los servicios públicos”, en alusión a la gestión actual de la comunidad.

Despedida del Congreso tras casi ocho años

La todavía ministra ha experimentado su última sesión de control en el Congreso de los Diputados, en un ambiente marcado por el tono electoral y los controversiales enfrentamientos con la oposición.

Durante su intervención, Montero instó al Partido Popular a “hacer política para adultos” y a abandonar lo que calificó como una estrategia de confrontación. En su despedida, pronunció una de las frases más comentadas del día: “Ladran, luego cabalgamos”, recibiendo aplausos de su bancada.

Al salir, resumió su tiempo en el Ejecutivo con un mensaje claro: “Me voy contenta y satisfecha”, tras casi ocho años liderando el Ministerio de Hacienda.

Críticas del PP y clima de tensión política

La intervención de Montero no estuvo exenta de controversia. Desde el Partido Popular, diversos miembros han criticado su gestión, tildándola de “la peor ministra de Hacienda de la historia” y cuestionando su legado.

También han criticado su decisión de dejar el Gobierno sin haber aprobado nuevos Presupuestos Generales del Estado en los últimos años, en un clima de fuerte tensión política en la Cámara.

Asimismo, Montero respondió a estas acusaciones defendiendo su trayectoria y recordando episodios de anteriores titulares de Hacienda, elevando así el nivel del debate.

Rumbo a las elecciones del 17 de mayo

La entrada de Montero a la política andaluza se produce tras la convocatoria electoral anunciada por Juanma Moreno, que ha establecido los comicios para el próximo 17 de mayo.

La líder socialista, por tanto, inicia una nueva etapa política en la que intentará liderar el cambio en Andalucía, apoyándose en su experiencia en el Gobierno central. Su entorno resalta que se marcha “más preparada y fuerte” después de una etapa calificada de exigente, pero enriquecedora tanto a nivel político como personal.

Un inicio de campaña marcado por el discurso

Las declaraciones de Montero, particularmente su autodefinición como figura de poder, anticipan una campaña electoral intensa y polarizada, en la que el debate sobre liderazgo, gestión y modelos de servicios públicos será fundamental.

La candidata ha querido dejar en claro que su noción de poder consiste en “ponerse al servicio de los ciudadanos”, un concepto que definirá el eje de su discurso en las próximas semanas.

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