Pocos madrileños lo tienen presente, pero este pueblo que desapareció en 1948 contaba con 65,000 habitantes.
Existen nuevos distritos de Madrid que están en constante expansión, pero hay otros que son esenciales para comprender la capital de España, y curiosamente, muchos de ellos son relativamente recientes. Esto se debe a que, hasta hace unas décadas, eran pueblos independientes.
Un ejemplo evidente se encuentra en el norte de Madrid. Hablamos de Chamartín de la Rosa, que fue anexionado a la ciudad en 1948, pero que tuvo cerca de 65.000 habitantes antes de integrarse.
Hoy en día, para recorrer sus calles, es necesario dirigirse a barrios tan célebres como Chamartín o Tetuán, que durante siglos formaron parte de un pueblo con una identidad propia.
El pueblo del norte de Madrid que desapareció a mediados del siglo XX
Los orígenes de Chamartín de la Rosa se remontan a la Edad Media, aunque no hay una fecha precisa de fundación. Ya en el siglo XIII se documenta como un pequeño núcleo rural al norte de Madrid, integrado en el sexmo de Vallecas junto a otras aldeas cercanas.
Durante siglos, fue una localidad asociada a familias nobiliarias destacadas, como los duques del Infantado, quienes poseían gran parte de sus tierras.
Esto hacía que el área estuviese compuesta por extensas fincas agrícolas, huertas, pastizales y algunas construcciones señoriales, convirtiéndola en un lugar de esparcimiento para la aristocracia madrileña.
Uno de los episodios más significativos de su historia ocurrió durante la Guerra de Independencia. En 1808, Napoleón Bonaparte se hospedó en Chamartín antes de ingresar a Madrid.
A lo largo del siglo XIX, el municipio evolucionó lentamente, manteniendo su carácter rural, pero comenzando a conectar cada vez más con la capital. Con el inicio del éxodo rural tras la posguerra, la población se disparó.
El proceso de transformación de Chamartín de la Rosa de pueblo rural a barrio madrileño gigante
El gran cambio se produjo a finales del siglo XIX y principios del XX. La expansión de Madrid, junto con la llegada del tranvía y luego del metro, impulsó el crecimiento de Chamartín de la Rosa.
Áreas como Tetuán de las Victorias empezaron a desarrollarse rápidamente, con la llegada de comerciantes, trabajadores y nuevas residencias. La población aumentó de manera espectacular en pocas décadas.
De tener solo unos cientos de habitantes, el municipio llegó a contar con cerca de 65.000 personas alrededor de 1940. Este crecimiento acelerado también generó problemas, como la carencia de infraestructuras básicas y condiciones de vida deficientes en algunos barrios.
Para mejorar la situación, se promovieron proyectos de vivienda, que dieron lugar a las grandes colonias residenciales características de los barrios del norte de Madrid.
El año de la posguerra en el que Chamartín de la Rosa dejó de ser un pueblo de Madrid
El punto de inflexión se produjo el 5 de junio de 1948, en la posguerra, cuando Chamartín de la Rosa fue anexionado oficialmente a Madrid.
Fue el primer gran municipio periférico en integrarse a la capital, lo que dio inicio a un proceso de expansión que transformaría completamente la ciudad.
Su territorio se dividió principalmente en dos distritos: Chamartín y Tetuán, que aún existen hoy. Otras áreas también se incorporaron al crecimiento urbano, como partes de la actual Ciudad Lineal.
Con la anexión, Chamartín de la Rosa dejó de existir como municipio independiente, pero su legado perdura en el urbanismo y en algunos edificios históricos que todavía se conservan.
Es decir, lugares emblemáticos como el Estadio Santiago Bernabéu o el paseo de la Castellana se levantan sobre lo que hasta hace poco era un pueblo madrileño.



