El Baskonia culmina una gran hazaña.
En el último encuentro con afición de la temporada europea en el Buesa Arena, ha dejado un obsequio para los seguidores azulgranas que vale la pena apreciar … antes de ceder el paso a las responsabilidades domésticas de la ACB. En tiempos vertiginosos, es recomendable detenerse y disfrutar de la magnífica actuación del equipo de Paolo Galbiati, justo a la llegada de un coloso que esta temporada ha experimentado de primera mano el desafío que representa la escuadra vitoriana.
El Baskonia puede que ya no compita por objetivos en la máxima competición continental, pero cuida su prestigio con sumo interés. El Real Madrid llegó a Zurbano con la esperanza de alcanzar el liderato de la Euroliga, pero se marchó abatido, siendo víctima de un anfitrión rebosante de fe, resistente a la ausencia de última hora de Trent Forrest, quien se ausentó por fatiga muscular, y ejemplar no solo en el esfuerzo, sino también en la búsqueda de la excelencia.
Superar a una plantilla de magnitudes como la que dirige Sergio Scariolo requiere más que sólo ganas; se necesita una dosis de calidad, determinación y un carácter audaz que permita aferrarse a partidos agitados como el de este viernes. Estas virtudes emergieron en el momento más crucial de un encuentro espectacular, una obra monumental esculpida por ambos equipos y que tuvo al azulgrana como su ejecutor final. Al borde del abismo, con un 88-95 en contra a dos minutos del final, el Baskonia despegó gracias a Luwawu-Cabarrot y Kobi Simmons, autores confesos de un extraordinario sprint, una reacción monumental a base de triples, con acciones de una destreza individual dignas de un manual de baloncesto. Este fue el epílogo de un último cuarto de auténtica magnificencia ofensiva, donde los de Galbiati redoblaron la apuesta frente a un Madrid sostenido por el talento desbordante de Hezonja, la determinación de Gabi Deck y un Usman Garuba que resistió con cuatro faltas desde finales del tercer cuarto buscando dañar la estructura interna del Baskonia.
| Kosner Baskonia Vitoria-Gasteiz | Min | P | VAL | T2 | T3 | TL | RD | RO | AS | F | REC/PER |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Diakite | 27:22 | 21 | 25 | 3/4 | 5/5 | 0/1 | 4 | 1 | 2 | 2 | -/3 |
| Simmons | 29:12 | 21 | 21 | 5/8 | 3/4 | 2/2 | 2 | 1 | 1 | -/1 | |
| Nowell | 16:42 | 2 | -3 | 0/1 | 0/2 | 2/2 | 2 | 2 | 5 | ||
| Villar | 8:51 | 0 | 3 | 0/1 | 1 | 3 | 3 | 1/- | |||
| Omoruyi | 24:27 | 15 | 6 | 1/6 | 3/6 | 4/4 | 3 | 3 | -/1 | ||
| Luwawu-cabarrot | 30:27 | 26 | 26 | 6/8 | 2/8 | 8/9 | 6 | 3 | 3 | -/3 | |
| Spagnolo | 33:15 | 7 | 8 | 2/3 | 1/2 | 1 | 1 | -/1 | |||
| Radzevicius | 17:55 | 4 | 9 | 1/1 | 2/2 | 2 | 1 | ||||
| Frisch | 11:49 | 2 | 1 | 1/1 | 0/1 | 2 | 1 | -/1 | |||
| Equipo | 3 | 1 | 2 | 0 | 0 | 0/0 | |||||
| Total | 200 | 98 | 99 | 19/32 | 14/29 | 18/20 | 19 | 8 | 13 | 18 | 1/10 |
| Real Madrid | Min | P | VAL | T2 | T3 | TL | RD | RO | AS | F | REC/PER |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Abalde | 16:04 | 0 | -2 | 0/1 | 0/1 | 2 | 2/- | ||||
| Campazzo | 24:03 | 21 | 30 | 4/7 | 3/3 | 4/5 | 3 | 9 | 3 | 2/1 | |
| Okeke | 25:13 | 9 | 11 | 3/4 | 1/3 | 2 | 1 | 1 | 1/- | ||
| Hezonja | 29:24 | 17 | 21 | 6/9 | 1/3 | 2/2 | 4 | 5 | 3 | -/1 | |
| Maledon | 15:57 | 6 | 6 | 2/4 | 0/1 | 2/2 | 1 | 2 | 2 | -/1 | |
| Deck | 23:20 | 11 | 17 | 2/3 | 1/2 | 4/4 | 3 | 1 | 1 | 1 | -/1 |
| Garuba | 15:19 | 8 | 9 | 2/4 | 4/4 | 1 | 1 | 1 | 4 | 3/- | |
| Tavares | 23:49 | 10 | 19 | 5/5 | 7 | 4 | 1 | 4 | -/3 | ||
| Llull | 15:08 | 12 | 6 | 0/1 | 4/8 | 1 | 1 | -/1 | |||
| Feliz | 11:43 | 2 | 0 | 1/4 | 1 | 1 | 1 | ||||
| Equipo | 1 | 1 | 0 | 0 | 0 | 0/0 | |||||
| Total | 200 | 96 | 118 | 25/42 | 10/21 | 16/17 | 22 | 7 | 22 | 22 | 8/8 |
Kosner Baskonia Vitoria-Gasteiz
Tiros de 2
Tiros de 3
Tiros libres
Rebotes
19+8Defensivos+Ofensivos22+7
Balones
OTROS
Los últimos diez minutos produjeron una batería de canastones de impresionante factura en una emocionante carrera hacia un desenlace increíble. La revisión del instant replay convirtió un intento lejano de Cabarrot, lanzado a la cara de Deck, en una canasta doble a 37 segundos del final (96-96). El galo se encargó de recuperar el rebote defensivo tras el tiro fallido de Hezonja, abriendo así las puertas al triunfo. Simmons recibió el balón, fue objeto de falta y se dirigió a la línea de tiros libres.
Tenía el triunfo al alcance a falta de un segundo y nueve décimas. Acertó su primer lanzamiento, y esa costumbre de anotar le llevó a embocar un segundo tiro que parecía destinado a fallar. El vacío se abría ahora a los pies del Madrid, que contaba con ‘killers’ de renombre, pero optaron por los clásicos para gastar su última bala. El triple de Sergio Llull se perdió hasta el techo del Buesa para caer en el vacío, con el aro baskonista intacto y un rugido triunfal de las 11.239 almas congregadas en Zurbano.
Baja de última hora
La ausencia por problemas físicos de Forrest dio paso a la versión más firme y eficaz de Kobi Simmons
Fue el cierre de un partido colosal. El Baskonia desató un vendaval anotador en un primer cuarto donde el triple volvió a ser su principal fuente de energía. Las pérdidas de balón que generaban canastas fáciles para el Madrid se ocultaron gracias a una puntería devastadora desde más allá de la línea de 6,75. Nada como lograr ocho aciertos de nueve intentos a larga distancia en los primeros diez minutos para sumergirse por completo en un partido vibrante, disputado a un ritmo vertiginoso, sin pausa ni siquiera para reabastecerse.
La figura de Cabarrot se destacó de manera explosiva al inicio del primer capítulo, que se cerró con un marcador de 29-27, una auténtica invitación al disfrute. El alero francés lideró un coro baskonista con un ritmo infernal, con Simmons como firme capitán y con una velocidad de ejecución imparable en ataque, mientras Forrest contemplaba el espectáculo desde el banquillo. El anfitrión amplió su ventaja a once puntos a mitad del segundo cuarto (42-31, minuto 15). El acierto era viento en las velas para los azulgranas, que alternaban transiciones rápidas con un Madrid que intentaba reactivarse.
Protagonistas
Los azulgranas recortaron 11 puntos de desventaja en una última entrega de desbordante magnificencia ofensiva
El Baskonia dominaba el ritmo del partido, pero el Madrid siempre puede hallar recursos para volver a la competición. Jugadores experimentados como Hezonja y Deck comenzaron a devolverle el color al equipo blanco. Mejoraron los de Scariolo, apoyados también en su acierto desde el triple, mientras el Baskonia se estancaba en jugadas individuales poco fructíferas. Hezonja fue la chispa de la reacción, pero fue Llull quien irrumpió realizando dos triples que cimentaron un parcial de 6-22, enfriando los motores azulgranas con un 48-53 al descanso. Las pulsaciones bajaron en el tercer cuarto, lo que benefició al Madrid, que atacaba el flanco azulgrana con la calidad individual de Hezonja y Maledon.
Scariolo no necesitaba a un Tavares determinante, pero el Baskonia se negó a rendirse. Aunque los madridistas dominaban el marcador, los azulgranas siempre encontraban la forma de regresar. La tercera entrega finalizó con un 73-76, y la última comenzó con un Garuba notable a pesar de sus cuatro faltas, lo que llevó a su equipo a estirar la ventaja a diez puntos (73-82, minuto 33). Caía Nowell con su quinta falta, y Kobi Simmons entraba a la cancha. Era el último relevo antes de que el base de Atlanta y sus compañeros decidieran que ese no era el día para que el Madrid se trepara a lo más alto de la clasificación continental.



