Ayuso presenta un Madrid destacado frente a la «realidad alternativa» de la izquierda.
Isabel Díaz Ayuso tomó nota de cada insulto que le dirigió la izquierda ayer, durante la segunda jornada del Debate sobre el estado de la región. Cuando subió a la tribuna de oradores para responder a sus portavoces, los leyó: … racista, genocida, caradura, sectaria, mentirosa, inhumana, nefasta, negacionista («y el negacionismo mata»), conseguidora, corrupta… y, de forma más gráfica, otros que le lanzó la portavoz socialista: «Usted solo sabe ladrar», «todo lo que promete es una estupidez» y «pagará su crueldad».
Las portavoces de Más Madrid y el PSOE se mostraron muy críticas y lo dejaron claro, especialmente en relación a dos temas: la inspección fiscal de su pareja, que, según la izquierda, debería llevar a su dimisión inmediata, y la situación en Gaza, por no condenar lo que consideran un «genocidio». «Es mala persona, no tiene corazón», afirmó la socialista Mar Espinar.
Ante este recibimiento en el debate político más importante del año, Ayuso lamentó el nivel «horrible» de la oposición madrileña y su primera intervención fue presumir de un Madrid líder, próspero, alegre y moderno, en contraste con lo que llamó «realidad paralela» de la izquierda. El debate, al final, se convirtió en un reflejo de dos visiones de Madrid que no tienen nada en común: un lugar floreciente, con buenos servicios públicos, frente a una región colapsada, oscura y con servicios mínimos, incluyendo una sanidad casi tercermundista.
«La Comunidad de Madrid está viviendo los mejores momentos de su historia y todos los aquí presentes deberían sentirse orgullosos. Los éxitos son una realidad. Es la primera economía de España, líder en la creación de empresas. No lo van a reconocer, pero es así. Lidera la creación de empleo y tiene la tasa de paro juvenil más baja de España», recordó Ayuso. «Lideramos la esperanza de vida. Contamos con la mejor sanidad de España. Diez universidades madrileñas están entre las mejores del país. Lidera la inversión en infraestructuras y la que atiende a más personas en dependencia. Es la región que más invierte en incendios y en prevención. Es uno de los primeros destinos del mundo. Atrae grandes eventos, como la Fórmula 1. Es la región que más aporta y la que menos debe…».
Mónica García, entre los invitados
En la tribuna de invitados estaban el delegado del Gobierno, Francisco Martín, y la ministra Mónica García, quien asistió a la Asamblea después de haber postulado antes del verano como candidata para 2027. Ayer se le volvió a preguntar sobre este tema, y la ex portavoz parlamentaria de Más Madrid no lo negó. Ayer tampoco estuvo presente el secretario general del PSOE, Óscar López, a quien Ayuso se refirió como «candidato errante» y recordó la política «sórdida» que suele llevar a cabo con sus adversarios. Como ejemplo, mencionó que fue «el primer instigador para promover información sobre las saunas del suegro de Sánchez para utilizarlo contra su jefe». En el PP muy pocos creen que será el candidato del PSOE en Madrid en 2027, y Alfonso Serrano ya sentenció: «Será el campeón del hostiómetro» entre los socialistas.
Los ataques personales hacia Ayuso por la situación de su pareja cansaron a la presidenta, quien estalló: «Me dicen qué pareja tengo que tener. Les voy a tener que pedir permiso». «¿Con quién puedo salir entonces? ¿Con el hermano de Pedro Sánchez, que no ha sido inspeccionado? ¿Algún líder del PSOE quiere salir conmigo?», comentó irónicamente, porque hasta ahora no tienen «una sola inspección fiscal».
Ayuso también se defendió de los reproches de Más Madrid por irse de vacaciones a Miami: «También me dicen dónde debería pasar mis vacaciones. ¿En Miami? ¿Cómo se me ocurre ir a Estados Unidos? ¡Con lo bien que está la República Dominicana!». Y explicó por qué prefiere esa ciudad: «Uno de los motivos es que la vida en Florida demuestra que el ser humano puede huir del comunismo y llegar tan lejos».
La presidenta no olvidó la campaña contra la Vuelta Ciclista a España: «Me parece gravísimo cómo se está tratando la Vuelta Ciclista. Se está poniendo en peligro a los ciclistas y se está limitando la libertad de ser deportista y aficionado porque este fin de semana mucha gente querría celebrar la Vuelta a su paso por la capital, y van a tener que sentirse inseguros ante aquellos que nos dan lecciones de odio y paz. Es simplemente bochornoso».
El portavoz del PP, Carlos Díaz-Pache, fue quien hizo una defensa más contundente de Israel frente a los ataques de la izquierda, negando que haya genocidio: «Es puro antisemitismo, así como la actuación del Gobierno de Pedro Sánchez, al que los terroristas de Hamás felicitan por su postura moral el mismo día que asesinan a un español a tiros en un autobús. No tienen vergüenza».
Enmienda a la totalidad
En el PSOE, Mar Espinar, quien preparó su discurso en coordinación con la dirección de su partido, hizo una enmienda a la totalidad a la política de Ayuso, a quien llamó «diva». «Madrid es mucho más que usted». «Ha decidido convertir la política en un cenagal», lamentó. «Todo lo que promete para Madrid es una mentira o una tontería. Sus promesas no valen nada, y sus anuncios son absurdos por lo obvios o repetitivos».
De verde, en homenaje a la bandera palestina, la portavoz de Más Madrid, Manuela Bergerot, acusó a la presidenta madrileña de haber olvidado Madrid, pero en su discurso incluyó numerosos elementos de política internacional: la masacre de Gaza, Miami o la dictadura de los generales en Argentina. Comenzó mostrando –al tiempo que lo hacían los diputados de su grupo– la foto de Hind, una niña palestina asesinada en Gaza. Luego llegaron las críticas directas hacia Ayuso: por renunciar a la quita de la deuda, por el famoso ‘me gusta la fruta’ para descalificarla como maleducada, o por su papel de ‘lobista’ junto a su novio. Y la carga de profundidad: «Es usted Vox con sacarina».
Entre sus propuestas, está la instalación de aire acondicionado en los hogares más vulnerables, lo que implicaría una inversión de 100 millones de euros; y lo mismo para colegios y escuelas infantiles.
Más impuestos
A Más Madrid no le convence la región ni su transporte público –un «castigo para quienes viven fuera de la M-40 y no tienen coche»– ni su política fiscal. Propusieron un cambio en el impuesto de transmisiones patrimoniales: «Un tipo del 2 por ciento para la compra de una primera vivienda, y del 20 por ciento para las empresas y grandes tenedores». Tal vez impulsados por la presencia de Mónica García, intensificaron aún más su discurso, acusando a Ayuso y su pareja de ser «una sociedad con ánimo de lucro: usted tiene el poder político y él se lleva el dinero».
Sin embargo, si hay dos partidos que se encuentran muy distantes actualmente en la Cámara madrileña, esos son el PP y Vox. La portavoz de este último, Isabel Pérez Moñino, tuvo críticas severas hacia la presidenta regional. La mayoría de sus denuncias fueron sobre los menores inmigrantes no acompañados, la inseguridad y el problema de la vivienda, que obliga a muchos madrileños a «exiliarse» y para el que se están dando soluciones ineficaces: «Los jóvenes quieren vivir bajo un techo, no bajo un eslogan».



