La Guardia Civil determina que los audios de Koldo García que implican a Cerdán y Ábalos son auténticos y no han sido alterados | España
La Guardia Civil ha entregado al magistrado del Tribunal Supremo Leopoldo Puente, encargado de investigar el caso que involucra a los exdirigentes del PSOE José Luis Ábalos y Santos Cerdán, un detallado informe pericial que concluye que en los ocho audios intervenidos a Koldo García, fundamentales para la imputación de los mencionados, “no se han hallado trazas que indiquen alteraciones, manipulaciones o comportamientos anómalos”. Este documento policial, al que ha tenido acceso EL PAÍS, es utilizado por el juez en el auto emitido este jueves en el que rechaza la liberación del ex secretario de Organización del PSOE. Tanto Ábalos como Cerdán expresaron dudas sobre la autenticidad de estos archivos, donde se les escucha supuestamente discutiendo sobre el presunto amaño de contratos y el cobro de comisiones. “No me reconozco y no quiero entrar en ellas hasta que no tenga el convencimiento de que son fieles”, manifestó el exministro al fiscal Anticorrupción, Alejandro Luzón, al ser interrogado sobre los mismos.
El informe, realizado por dos agentes del Departamento de Ingeniería Digital del Servicio de Criminalística de la Guardia Civil, describe los cuatro tipos de análisis ―metadatos, escucha crítica, temporal y espectrograma― a los que fueron sometidas las ocho grabaciones (que suman aproximadamente 16 horas) localizadas por los agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) durante el registro en febrero de 2024 en la casa de Koldo García en Polop de Marina (Alicante), en el marco de la investigación sobre el posible amaño en la adquisición de mascarillas por varias administraciones durante la pandemia. A lo largo del documento, dividido en dos partes, los especialistas del cuerpo estudian elementos de los audios que “desvirtúen la hipótesis de autenticidad” de los mismos.
En este contexto, el documento señala que el riguroso estudio (que llega a especificar el título y el intérprete de una canción que se escucha de fondo en una de las grabaciones) ha detectado “incidencias” en algunos audios ―“inconsistencias” en la fecha de grabación en al menos uno de los archivos y otras discrepancias técnicas entre el audio y el dispositivo utilizado―, las cuales son en su mayoría explicadas por los especialistas de la Guardia Civil en relación con las actualizaciones del sistema operativo de los teléfonos con los que fueron grabados. Sin embargo, los agentes reconocen que la falta de ciertos registros en los archivos analizados “limitan la fiabilidad para establecer con precisión el momento exacto en que fueron grabados, no pudiendo establecer una cronología de hechos fiable”. Por ello, en varios casos sugieren la necesidad de realizar “estudios posteriores” para aclarar cualquier duda.
A pesar de ello, los agentes consideran que “es más probable” observar los resultados del análisis de autenticidad realizados sobre los archivos “si la hipótesis de autenticidad es la que se considera verdadera que si se asume la hipótesis contraria”.
Las aclaraciones del informe fueron presentadas este jueves por fuentes de la defensa de Cerdán como prueba de que los audios pudieron haber sido modificados después de su creación y, por consiguiente, que su autenticidad es cuestionable. “No basta con observar la conclusión final” del que consideran un análisis cuya finalidad era “muy limitada”, añaden. Los abogados del exnúmero 3 del PSOE anunciaron la próxima entrega de un informe pericial encargado por ellos que, vaticinan, corroborará sus sospechas sobre la supuesta manipulación de las grabaciones.
El auto dictado este jueves para acordar la permanencia en prisión provisional de Cerdán no es el primero en el que el magistrado da validez a las grabaciones. En la resolución del pasado 30 de junio, en la que enviaba a prisión a Cerdán, el juez ya subrayaba, como hace ahora, que “más allá del contenido de las conversaciones grabadas, son también […] muy significativas las circunstancias que determinaron su descubrimiento”, durante el registro en febrero de 2024 de la vivienda de Koldo García. Allí, los agentes intervinieron, entre otros dispositivos, 23 teléfonos móviles y una grabadora digital. “No son, por tanto, consecuencia de una intervención judicial en las comunicaciones de los investigados, sino que fueron encontradas en poder de uno de ellos [en referencia al exasesor de Ábalos], quien habría decidido, por motivos fácilmente imaginables, grabarlas primero y luego conservarlas”, señala.
El magistrado, en el auto emitido este jueves, incide en los argumentos que ya presentó al ordenar el encarcelamiento de Cerdán, cuando indicó que es “más que evidente” que dichas grabaciones no se hicieron con el propósito de denotar la existencia de una trama corrupta y recordaba que no fue el exasesor de Ábalos quien las aportó a la causa, sino que fueron los agentes quienes las recuperaron en el marco de una investigación judicial. “En estas circunstancias, parece difícilmente concebible, considerando además la relativamente mala calidad del sonido, que las grabaciones no se hubieran producido en realidad y que resultaran de una manipulación artificial” mediante “procedimientos relacionados con el uso de la inteligencia artificial u otros equivalentes”, añadía. En este sentido, Puente subrayaba que si no hay ningún elemento “con mínima seriedad” que permita concluir que las grabaciones hayan sido “manipuladas, alteradas o simuladas” por Koldo, “menos aún podría existir” para atribuir a la Guardia Civil esa irregularidad.
Asimismo, el auto recordaba que en su informe del 5 de junio, la UCO ya había indicado que en siete de los ocho audios se había podido establecer tanto la fecha como la hora en que fueron registrados. “No se trata de grabaciones que se realizaron en unidad de acto [en un solo día], sino que se llevaron a cabo a lo largo de un extenso período [entre el 29 de abril de 2019 y el 12 de diciembre de 2023], a menos que, también este matiz, se considerara resultado de una indefinida, imprecisa y supuesta manipulación. En todas las conversaciones grabadas participa, además, don Koldo García, lo que permite deducir […] que él fue la persona que procedió a grabarlas y que luego las conservó en diferentes dispositivos electrónicos que mantenía en su residencia”, concluye.



