Alemany y Simeone planifican una reorganización en el Atlético de Madrid para enero.
Mateu Alemany ha estado al mando de la dirección del fútbol profesional del Atlético de Madrid solo unas semanas, pero ya ha comenzado un minucioso análisis interno del equipo. Su llegada, en un momento de inestabilidad deportiva, sugiere una fase de ajustes que podría iniciarse con cambios significativos en el mercado de invierno.
El dirigente balear, que trabaja estrechamente con Miguel Ángel Gil y Diego Pablo Simeone, ha manifestado su ambición: lograr que el club compita al más alto nivel. Alemany busca identificar las carencias estructurales y mejorar una plantilla que, a pesar de su calidad, aún no ha alcanzado la estabilidad deseada.
En las oficinas rojiblancas ya se están evaluando refuerzos en diversas posiciones. La lateral izquierdo es una de las prioridades, ya que Simeone ha tenido que recurrir a Hancko, un central, debido al bajo rendimiento de Galán y Ruggeri. También preocupa el doble pivote: sin un sustituto natural para Rodrigo de Paul, el equipo ha tenido que forzar a Koke y Barrios, mientras Gallagher aún no ha dado un paso adelante.
La defensa central ha padecido debido a la ausencia de Giménez y la sobrecarga de Lenglet, y la delantera tampoco termina de funcionar. La búsqueda de un acompañante confiable para Julián Álvarez podría ser otro de los focos en enero, con Sorloth, Raspadori y Griezmann alternando sin lograr consolidarse.
Con 24 fichas en la actualidad, cualquier nueva llegada implicará salidas. Jugadores como Molina, Galán, Gallagher, Lenglet o Sorloth podrían estar en la lista de transferencias. Las próximas semanas serán cruciales: Alemany y Simeone definirán la estrategia de un Atlético que necesita rearmarse para continuar aspirando a todo.



