El rey Juan Carlos regresa a España en medio de la controversia por sus memorias.
En medio de la controversia por el lanzamiento de sus memorias, el rey emérito, Juan Carlos I, llegará esta noche a Vitoria, donde suele viajar desde su residencia en Abu Dabi para realizarse revisiones médicas, y pasará allí unos días antes de volar a Lisboa (Portugal), según ha anticipado El Mundo y ha confirmado este medio. Posteriormente, asistirá a las regatas de Sanxenxo el 8 y 9 de noviembre.
La visita de Juan Carlos I a España se produce en paralelo con la tan esperada publicación de sus memorias, las cuales serán lanzadas en Francia el próximo 5 de noviembre, aunque ya algunos medios franceses han comenzado a divulgar fragmentos desde la noche del martes. El rotativo conservador francés Le Figaro fue el primero en desvelar ciertos pasajes del libro, que cuenta con más de 500 páginas y ha sido coescrito con la autora Laurence Debray durante los últimos años en Abu Dabi. En una entrevista, el rey emérito menciona que el general Armada le “traicionó”, en referencia al fallido golpe de Estado del 23F.
El mismo medio señala que Juan Carlos I dudó en escribir este libro. “Gradualmente me di cuenta de que los hijos y nietos de mis amigos no sabían quién era Franco ni lo que supuso la transición democrática. ¡Y eso que los años setenta no están tan lejanos! Consideré que era necesario ofrecer un testimonio directo sobre lo que viví durante 39 años al servicio de mi país”, relata el rey emérito en dicha entrevista.
Le Monde, por su parte, ha dado a conocer esta mañana otros capítulos del libro, titulado intencionadamente Reconciliación, ya que Juan Carlos I busca, según Debray, su amiga y coautora, recuperar y reivindicar su legado. En este sentido, el rey emérito realiza por primera vez un mea culpa al aceptar que aceptar una suma de 100 millones de euros de la monarquía saudí “fue un error”. Según este medio, el padre de Felipe VI reconoce en sus memorias, ya distribuidas a la prensa francesa —la editorial Planeta tiene programada su publicación en España para el 3 de diciembre, tras las celebraciones del 50 aniversario de la monarquía a finales de noviembre—, ser víctima de muchas “debilidades” y de “errores de juicio por amor y amistad” debido a “malas compañías”.
En la primavera de 2019, Juan Carlos I se apartó de la vida pública. En marzo de 2020, a raíz de las revelaciones sobre el donativo saudí, Felipe VI decidió renunciar a cualquier herencia futura “para salvaguardar la ejemplaridad de la Corona” y retiró a su padre la asignación anual de ex jefe de Estado (algo más de 161.000 euros), aunque sigue siendo miembro de la Familia Real (junto a la Reina Sofía, los Reyes, Felipe VI y Letizia Ortiz, la princesa Leonor y la infanta Sofía), pero sin agenda oficial. “Soy el único español que no recibe pensión tras casi cuarenta años de servicio”, se lamenta el Rey emérito.
La llegada de Juan Carlos I a España esta noche reaviva el debate sobre su pasado y sobre un legado ensombrecido por escándalos relacionados con su vida privada y financiera que surgieron hace diez años, lo que lo llevó a abdicar en su hijo, el entonces príncipe de Asturias, el 2 de junio de 2014.
Felipe VI, por tanto, heredó una institución cuya reputación estaba por los suelos y que ha intentado revitalizar durante la última década. Una tarea que hoy, conmemorando los 50 años de la monarquía en España, podría verse nuevamente en riesgo por la publicación de un relato en primera persona de Juan Carlos I.
Los recuerdos de Juan Carlos I recogidos en la edición francesa abarcan toda su vida, así como los años cruciales de un país que emergía de una dictadura hacia un sistema democrático, cuya consolidación tardó en materializarse, incluso tras un intento de golpe de Estado el 23 de febrero de 1981. Un acontecimiento del cual el rey emérito nunca ha hablado de forma directa y del que, según los medios franceses y la propia Debray, ofrecerá su versión.



