Barcelona se destacó, conquistó el campeonato y la derrota del Real Madrid no afectó a Xabi Alonso.


La Supercopa de España se adjudicó al conjunto más en forma de los dos finalistas, el que muestra mejor desempeño y recursos futbolísticos superiores. Barcelona se proclamó campeón, conservando el título que había ganado hace 12 meses frente al Real Madrid. El equipo se coronó con un marcador (3-2) que estuvo lleno de dramatismo e incertidumbre hasta el final, con momentos frenéticos, como el cierre del primer tiempo, que vio tres goles en cuatro minutos.

La definición evidenció las certezas que maneja Barcelona, tanto a nivel individual como colectivo, y las dudas que aún persisten en el Real Madrid. El partido, realizado en Yedá (Arabia Saudita), tuvo varias mini historias. Dentro del campo, la protagonizaron dos brasileños, figuras destacadas de sus respectivos equipos: Raphinha y Vinicius.

Raphinha, autor de dos goles en la final, festeja entre Olmo y Ferrán Torres la definición del 3-2
HAITHAM AL-SHUKAIRI – AFP

El N° 11 de Barcelona es uno de los delanteros más destacados del mundo actualmente, un estatus que reafirmó con sus dos goles, siendo el segundo gracias a un desvío del defensor Asencio. Su primer gol, a los 36 minutos del primer tiempo, fue un reconocimiento a la búsqueda ambiciosa de Barcelona y también validó el sensato comentario hecho hace unas semanas por su entrenador Hansi Flick, que calificó de “broma increíble” la omisión del brasileño en el 11 ideal de los premios The Best de la FIFA.

Raphinha ha marcado siete goles en los últimos cinco partidos, los mismos números en los clásicos frente al Real Madrid. Su contribución va más allá de los goles, también destaca su velocidad y habilidad. Se involucra con gran compromiso y sacrificio, convirtiéndose en un referente que inspira entrega y solidaridad. Es capaz de correr 40 metros hacia atrás para evitar un desborde de Vinicius y festejarlo como si fuera un gol, o saltar lo más que puede para intentar desviar un cabezazo de Huijsen que culminó en el 2-2 de Gonzalo García. Raphinha representa fútbol y carácter en este Barcelona.

Lo mejor de Barcelona 3 – Real Madrid 2

Silbado en el Santiago Bernabéu por los aficionados del Real Madrid en los últimos dos encuentros, Vinicius regresó de la tierra saudí con un desempeño reivindicativo. Primero, quebró una racha increíble de 16 partidos sin goles, desde el 4 de octubre, logrando hacerlo de manera espectacular con un golazo, incluyendo un caño a Koundé y enganche ante Cubarsí. Fue el motor, con fuerza y explosión, de los contraataques de Real Madrid.

Vinicius corrió mucho, se entregó al máximo, solo así se entiende que fuera sustituido a ocho minutos del final, cuando su equipo lo habría necesitado para el último esfuerzo en busca del 3-3. Fue reemplazado por Franco Mastantuono, quien solo tocó un par de balones en los poco más de 10 minutos en el campo. “Hizo un gran partido, fue desequilibrante y marcó un gol extraordinario”, elogió Xabi Alonso a Vinicius.

En ocasiones, el fútbol tiene arrebatos salvajes que pueden desbaratar hasta los planteamientos más cuidadosos. Se vivieron cuatro minutos de locura, con tres goles, tan difíciles de asimilar como de entender las razones por las que los tres minutos añadidos en el primer tiempo se convirtieron en siete. Aun así, hay que agradecer que en esa extensión injustificada se disfrutó de una montaña rusa de emociones. Una ráfaga que barrió el planteo cauteloso y conservador del Real Madrid y el control y posición del Barcelona.

Alonso decidió ser respetuoso con el poderío rival y también consciente de las debilidades propias, por lo que volvió al esquema que utilizaba en Bayer Leverkusen, con línea de cinco, que había empleado en su arranque en el Madrid durante el Mundial de Clubes. Tchouamení bajó para posicionarse entre Asencio y el retornado Huijsen; Valverde y Carreras actuaron de carrileros, Bellingham, Camavinga y Rodrygo formaron otra línea, y Vinicius ocupó una posición más centrada sin el balón, pero rápidamente se abría a la izquierda durante los contraataques.

Vinicius, la individualidad más destacada de Real Madrid, escapa de Koundé
HAITHAM AL-SHUKAIRI – AFP

El entrenador de Real Madrid llegó a esta Supercopa de España bajo cuestionamientos, con rumores que lo ponían en una situación comprometida según el desempeño de su equipo. No logró obtener el título que hubiera sido el mejor salvavidas, pero tampoco Barcelona demostró las grandes diferencias futbolísticas esperadas. Su equipo eligió priorizar la defensa y tuvo respuestas ante cada desventaja. Corriendo desde atrás, logró empatar en dos ocasiones, y en el descuento final, cuando Barcelona contaba con 10 jugadores debido a la expulsión de Frankie De Jong, Álvaro Carreras y Asencio tuvieron claras oportunidades para el 3-3.

“Hay decepción por la derrota, pero también orgullo porque el equipo dio la cara, mostró gran actitud y compromiso”, expresó Alonso, intentando minimizar la importancia de no ganar el título. “De todas las competiciones, esta es la menos relevante”, agregó. El director técnico tuvo el atenuante de contar con Kylian Mbappé solo durante los últimos 15 minutos, ya que llegó justo a tiempo para recuperarse de una lesión en la rodilla.

Raphinha, siempre desequilibrante en Barcelona
FADEL SENNA – AFP

La prensa española estuvo atenta por una posible reunión entre el presidente Florentino Pérez y Alonso para resolver los próximos pasos. “Nada, nada, ha sido todo muy rápido”, respondió el director técnico a la consulta sobre la charla.

Mucho más consolidado está Flick, quien, además de los tres títulos locales de la temporada anterior (Liga, Copa del Rey y Supercopa de España), sumó un trofeo más, todo con un estilo consolidado y elogiado. Y con tres finales ganadas al Real Madrid. El clásico trasladado a Arabia Saudita ofreció la misma lectura que se podía hacer en España: Barcelona es más, y también sabe ganar sufriendo.


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