El Barça superó un tropiezo inicial y logró la victoria frente al Atlético de Madrid. – Hora Digital
El FC Barcelona enfrentó un revés a manos de Alex Baena al inicio del encuentro, pero supo recuperarse. Liderados por Raphinha, los azulgranas no tardaron en igualar el marcador. Precisamente, el brasileño fue quien se encargó de conseguirlo. Luego de un comienzo de partido vertiginoso, el equipo de Hansi Flick logró instaurar la calma. Aunque pudieron haber dado la vuelta al partido antes del descanso con un penalti, Lewandowski falló su tiro desde los once metros. Fue en la segunda mitad cuando Dani Olmo puso al FC Barcelona por delante en una jugada en la que mostró gran esfuerzo, incluso utilizando su hombro. Finalmente, Ferran selló la victoria azulgrana con su gol.
El FC Barcelona llegó a su encuentro anticipado contra el Atlético de Madrid con la necesidad de redimirse y mostrar su mejor versión y máximo nivel. Tenían que estar a la altura de las expectativas de un Hansi Flick que, tras el partido contra el Alavés, mostró su frustración al ver que su equipo no lograba mejorar su rendimiento. Raphinha prometió: “Seremos mucho mejores en los próximos partidos”. El club rojiblanco se presentaba como una oportunidad para recuperar la chispa perdida ante un rival de gran envergadura. Con Raphinha y Pedri de vuelta, esto se veía factible.
En los primeros momentos del partido, los rojiblancos se lanzaron al ataque, buscando abrir el marcador rápidamente. Sin embargo, después de la efervescencia inicial, los azulgranas tomaron el control de la posesión y comenzaron a establecer calma en el partido. A partir de ahí, el FC Barcelona, con Raphinha como protagonista, comenzó a crear peligro, aprovechando las bandas con Lamine Yamal y buscando a Lewandowski para finalizar. Sin embargo, fue el equipo del Cholo Simeone el que logró adelantarse. Molina, con el balón en el medio del campo, levantó la mirada y envió un pase largo a la espalda de la defensa azulgrana para Baena, quien batió a Oblak y puso en ventaja a los rojiblancos.
El FC Barcelona sabía que debía levantarse. Solo necesitó siete minutos para volver a igualar el marcador. Fue gracias a un pase largo de Pedri a Raphinha, que logró regatear a Oblak y colocar el balón en la red. Los azulgranas sabían que eran superiores, habían desmantelado al Atlético de Madrid y generaban ataque tras ataque para batir al portero esloveno. En un momento, se presentó la ocasión perfecta. Lewandowski cayó en el área tras una falta de Barrios, y el árbitro señaló penalti. El delantero polaco colocó el balón, tomó impulso y disparó desde los once metros, pero mandó el balón por encima del arco. Las oportunidades siguieron llegando, especialmente para los azulgranas, pero ninguno de los dos equipos logró despegarse en el marcador antes del descanso.
Al inicio de la segunda mitad, el banquillo rojiblanco comenzó a moverse. Querían la victoria y para ello necesitaban realizar cambios. Baena, quien había anotado, salió por lesión, y también entraron Almada, Gallagher y Sorloth. Sin embargo, la dinámica no cambiaba. Eran los azulgranas quienes mantenían el control y atacaban la portería de Oblak en busca del segundo gol. Y no pasó mucho tiempo antes de que llegara.
En el minuto 64, Dani Olmo comenzó una jugada en la frontal, se conectó con Lewandowski, quien le devolvió el balón de tacón. El español no dudó y disparó, superando al portero rojiblanco y poniendo a su equipo por delante. El disparo fue tan contundente que al caer se lastimó el hombro y tuvo que ser reemplazado. Sin embargo, antes de salir, dejó al FC Barcelona en ventaja. Posteriormente, fue Hansi Flick quien movió el banquillo para hacer entrar a Ferrán, Rashford, Marc Casadó y Dro Fernández.
El partido entró en un periodo de calma antes del frenesí. Con el tiempo corriendo, los del Cholo Simeone se lanzaron al ataque en busca del empate. Lo intentaron de todas las formas posibles, pero Almada tuvo el gol del empate en sus pies y no pudo concretarlo, mandando el balón fuera. Fue en medio de los intentos rojiblancos que llegó el tercer gol del FC Barcelona. Balde envió un pase al área pequeña para que Ferran lo mandara al fondo de la red, sellando el encuentro. Solo unos segundos después, el árbitro pitó el final del partido y confirmó la victoria azulgrana.



