El equipo ha mostrado pasión y determinación, pero eso no es suficiente frente al Madrid.
BARCELONA, 7 Nov. (EUROPA PRESS) –
El entrenador del Barça, Joan Peñarroya, admitió que su equipo no alcanzó el nivel físico ni defensivo necesario para enfrentarse al Real Madrid en el Clásico de Euroliga celebrado este viernes en el Palau Blaugrana (92-101) y aseguró que, aunque sus jugadores mostraron «corazón y deseo hasta el final», no fue suficiente para frenar a un rival «tan imponente».
Subrayó que el compromiso de sus jugadores no es suficiente. «El equipo ha querido y ha luchado hasta el final, pero no es suficiente. No hemos realizado el partido que deseábamos ni hemos estado al nivel que requeríamos. Es normal que el vestuario esté desilusionado, al igual que yo. Queríamos ofrecer un partido especial y no lo logramos. Es momento de analizar y mejorar», reiteró.
«Ha sido un partido que comenzamos mal, con situaciones defensivas en las que el Real Madrid mostró gran acierto, pero eso es parte del juego. Nos dominaron físicamente, y debíamos haber tenido más intensidad en los duelos uno contra uno. A medida que fuimos quedando atrás, el equipo mostró corazón y deseo hasta el final, pero no es suficiente ante un rival tan potente y con el acierto que tuvieron hoy», analizó en rueda de prensa.
Peñarroya insistió en que el Barça debe adoptar una postura más agresiva y encontrar otras estrategias para competir. «Nuevamente recibimos demasiados puntos en el primer cuarto, lo que marca todo el encuentro. Está claro que ellos son más fuertes y más grandes que nosotros en conjunto. Pero si ellos poseen ese físico, nosotros tenemos que mostrar una agresividad diferente a la que hemos exhibido», comentó.
«Frente a un rival así, y en un día de tanto acierto, no podemos esperar competir de igual a igual en términos de fuerza o tamaño; debemos encontrar otras herramientas, y no lo hicimos lo suficientemente bien», admitió en este sentido.
Respecto al ambiente en el Palau Blaugrana y a algunos pitos del público contra el directivo Josep Cubells, a quien pidieron la dimisión, Peñarroya se mostró comprensivo. «El público es soberano. Está claro que la situación no es ideal, pero yo solo puedo centrarme en que el equipo mejore y juegue cada día mejor. No voy a entrar en si los pitos son justos o no; entiendo que haya personas con dudas, pero solo cambiando cosas en la pista lograremos también cambiar el ánimo de quienes vienen al Palau», comentó.
Sobre el arbitraje, el técnico evitó polémicas, pero contó que sintió cierta incomodidad por la falta que provocó la quinta personal de Tomas Satoransky. «El arbitraje es complicado, todos pueden equivocarse o acertar. La indignación provenía de que no era falta, y era una acción importante, porque mandaba a Sato al banquillo. No sé si la palabra correcta es indignación, pero no estábamos contentos», reconoció.
Finalmente, Peñarroya admitió que su equipo estuvo «blando en defensa» y que el rebote y los porcentajes penalizaron el esfuerzo colectivo. «Nos han dominado en esos aspectos. Hemos dado más asistencias y ellos han perdido más balones, pero esos dos factores, el rebote y la dureza defensiva, han sido determinantes», analizó. «Ahora toca digerir, estar desilusionados y preparar el próximo partido, que llega en menos de 40 horas. Necesitamos mejorar y dar un paso adelante», concluyó.



