En la búsqueda de Mastantuono.
En dos meses, Mastantuono ha pasado de ser clave a casi inexistente: ha jugado sólo 60 minutos desde el 1 de febrero. Entre una pubalgia, una expulsión, y el ascenso de Brahim, su confianza ha disminuido, lo que ha afectado su papel en el Real Madrid y plantea dudas sobre su adaptación esta temporada.
Mastantuono, un desplome notable en el Real Madrid: cifras que lo respaldan
Desde el 1 de febrero, Mastantuono ha disputado solo 60 minutos en 58 días: 9′ en Mestalla, 14′ frente al Benfica (fase de liga), 22′ contra el Getafe y 15′ en el partido de ida ante el Manchester City. En cinco encuentros no jugó ni un minuto (Real Sociedad, ida del playoff ante el Benfica, Osasuna, vuelta frente al City y Atlético de Madrid). Con Arbeloa como entrenador, acumuló un total de 442′ en total, aunque el 86% de esos minutos (382′) fueron en sus primeros seis partidos; en los once siguientes apenas alcanzó el 14%.
Rendimiento general y presión por el fichaje
El costo del traspaso (63,2 M€) y su estatus como promesa de 18 años aumentan la presión sobre él. En esta temporada ha jugado el 30% de los minutos del equipo (1.218 de 4.050′), anotando tres goles y proporcionando una asistencia en 27 partidos, ocupando el puesto 14 en participación dentro de la plantilla. Estas estadísticas contrastan con las expectativas generadas por la inversión realizada.
Factores involucrados: lesiones, sanciones y competencia
La pubalgia, cuyo diagnóstico se realizó públicamente en enero, comenzó a mostrar síntomas el 22 de junio y le obligó a un reposo de 40 días, marcando su falta de continuidad física. Esta dolencia provocó un rendimiento intermitente (buenos y malos días) que afectó su ritmo y, por ende, su confianza. Además, una expulsión ante el Getafe le costó dos partidos de suspensión; desde entonces solo ha jugado 15′ en el Bernabéu contra el City y ha estado ausente en partidos cruciales, incluido el derbi.
El ascenso de Brahim y la meritocracia en el once inicial
La afirmación de Brahim en la ausencia de Mbappé ha sido clave. Su rendimiento en encuentros como el del Etihad y el derbi ha reforzado la decisión técnica de incluirlo en la alineación, relegando a Mastantuono. En momentos de duda, quienes transmiten seguridad inmediata, como Brahim, obtienen ventaja; Mastantuono no lo ha logrado.
Implicaciones: relevancia de la situación y posibles repercusiones
Para el club, no solo importa la pérdida de minutos, sino el riesgo de que una pieza joven y costosa se estanque en un momento crítico de su desarrollo. A corto plazo, es esencial recuperar la continuidad física y competitiva; a medio, la situación determinará si su progreso puede continuar en el equipo o si requiere un plan alternativo (más minutos fuera del campo o un rol de rotación). Para el jugador, esto representa un desafío doble: superar las dudas físicas y restablecer la confianza que le permitió ser titular bajo Xabi Alonso y al inicio de su etapa con Arbeloa.
Impacto en la selección y percepción externa
Su inconsistencia alimenta las dudas sobre su habilidad para alcanzar su mejor nivel en competiciones importantes. Ser inicialmente descartado y luego convocado de manera urgente por la selección refuerza la percepción de que todavía no existe un consenso sobre su nivel competitivo.
Conclusión: situación crítica pero recuperable
Mastantuono se encuentra ante una encrucijada real: posee talento y tiempo, pero necesita minutos y salud para justificar su precio y recuperar el protagonismo. Tanto el club como el jugador tendrán que decidir si apuestan por la paciencia y la readaptación dentro del equipo o buscan alternativas que aseguren su desarrollo. Sea como sea, su evolución en las siguientes semanas determinará si su ausencia es un simple bache o el inicio de un declive más prolongado.




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