Te queda menos de una semana para disfrutar de la impresionante floración de la glicinia en este jardín al estilo Bridgerton en Madrid (y la entrada es gratuita).


La imagen evoca un jardín de época que podría figurar en una serie de Shonda Rhimes: terrazas simétricas, esculturas de mármol, fuentes y escalinatas, con pérgolas y muros cubiertos de glicinas en floración. No es necesario viajar al pasado ni a Inglaterra; este jardín se halla en Fuencarral‑El Pardo, a solo veinte minutos en coche del centro de Madrid. Los jardines de la Quinta del Duque del Arco son un escondite barroco que en estas fechas se muestra en su esplendor… y, lo mejor, ¡su entrada es gratuita!

La Quinta del Duque del Arco forma parte del Real Sitio de El Pardo y se reconoce como uno de los más destacados ejemplos de residencia rural aristocrática de los siglos XVII y XVIII en España. Esta finca se estableció en 1717 cuando Alonso Manrique de Lara y Silva, primer duque del Arco y caballerizo mayor de Felipe V, adquirió la antigua propiedad de Valrodrigo y encargó la construcción de un pequeño palacio inspirado en el de La Zarzuela. Poco después se diseñó el espectacular jardín barroco de más de 10,000 metros cuadrados, que incluye parterres recortados, esculturas, fuentes, un estanque, una pequeña cascada y extensas vistas verdes que combinan influencias francesas, italianas y españolas.

Hoy, ese jardín histórico declarado Monumento Nacional desde 1935 se ha convertido en uno de los planes más singulares de primavera en la Comunidad de Madrid. Cada año, durante unas pocas semanas, las glicinias enredadoras cubren balaustradas, pérgolas y muros de piedra con racimos de flores moradas y malvas, creando túneles y cortinas vegetales sobre bancos y senderos.

La glicinia del Pardo

Como sucede en los grandes eventos botánicos, la oportunidad de disfrutarlas en todo su esplendor es breve. La floración alcanza su pico a finales de marzo y en la primera parte de abril, pudiendo alterarse por frío, lluvia o los primeros calores. Esto implica que, si deseas apreciar las glicinias abrazando las terrazas, fuentes y esculturas de la Quinta del Duque del Arco, tienes solo unos días para planificar tu visita antes de que las flores empiecen a caer, dejando paso al verde intenso de las hojas.

Además, la experiencia es sorprendentemente accesible. Los jardines se encuentran abiertos al público sin costo, mientras que el palacete se utiliza solo para eventos y no está disponible para visitas regulares. El acceso se realiza a través de la Puerta de Madrid, por el camino que conduce a El Pardo, con horarios gestionados por Patrimonio Nacional. El recorrido, que toma menos de una hora si se realiza con calma, abarca las cuatro grandes terrazas conectadas por escaleras y rampas, pasando junto a fuentes, una pequeña cascada y un estanque con gruta, además de permitir disfrutar de imponentes árboles como grandes coníferas y secuoyas rojas que se elevan sobre el trazado barroco.

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