José, permanece en el Real Madrid. Lo mejor está aún por llegar.
En el seno del Real Madrid, no hay duda de que José Mourinho ha sido el entrenador preferido de Florentino Pérez. El presidente blanco continúa en contacto con el portugués, manteniendo intercambios de llamadas y mensajes más de una década después de su salida del club. El destino ha querido que ‘The Special One’ se enfrente nuevamente al Real Madrid, programado para este miércoles en Lisboa, en la jornada final de la actual Champions.
Al ser consultado sobre un posible regreso a Madrid, Mourinho respondió con ironía: «No cuenten conmigo para las telenovelas.» «Hay buenas telenovelas, pero son muy largas, te pierdes uno o dos capítulos y entonces ya no puedes seguir la historia. No cuenten conmigo, yo no me meto en telenovelas». Durante su etapa en el Real Madrid, que abarcó de 2010 a 2013, se destacó su rivalidad con el Barcelona de Pep Guardiola. Con Mourinho, el Madrid logró la Copa del Rey en 2011 y la Liga en 2012, aunque se marchó sin conquistar la décima Champions League que la institución había estado persiguiendo sin éxito.
Florentino siempre ha declarado que «el único entrenador que ha puesto firme al vestuario en el Real Madrid ha sido Mourinho». Para alguien que ha llegado a afirmar que, de ser por él, el Madrid hasta podría prescindir de entrenador, esa es una gran afirmación. Pérez justificó su llegada al club diciendo que «Mourinho se identifica con el ADN del Real Madrid, y eso es fundamental para competir en todos los frentes».
Mourinho decidió que su ciclo en el Real Madrid había concluido en 2013, cuando el Chelsea le convocó para volver a su banquillo. Pocos saben que Florentino le pidió de manera explícita que no se marchara: «Ya has hecho lo más difícil, José, quédate, lo mejor está por venir». Mourinho admitió años después que ese fue uno de los grandes errores de su carrera, negarse a seguir junto al presidente blanco.
Cada vez que se anunciaba el fichaje de Mourinho por un nuevo equipo, y han sido muchos, Florentino siempre le enviaba un mensaje deseándole mucho éxito en su nueva etapa. Lo hizo cuando firmó con el United, el Tottenham, la Roma, el Fenerbahçe y, recientemente, al unirse al Benfica en Lisboa. En este último caso, Florentino le mandó mensajes públicos de apoyo, reafirmando que su relación sigue siendo de aprecio mutuo.
Arbeloa: «espartano» de Mourinho
Si la relación con Florentino es cercana, con Arbeloa es casi familiar. El actual entrenador del Real Madrid ha expresado en varias ocasiones que su relación pasó «un límite de lo profesional y fue como un amigo o un padre para nosotros. Mourinho se partía la cara por nosotros y agradecíamos que protegiera al equipo de las críticas». Arbeloa fue uno de los pocos jugadores que, a pesar de las tensiones internas entre el portugués y el vestuario, defendió la figura del entrenador.
El día que fue presentado como nuevo entrenador del Real Madrid, durante su primera comparecencia en Valdebebas, Arbeloa mencionó que ha sido «un privilegio ser entrenado por Mourinho, porque tuvo una enorme influencia sobre mí. Aunque yo voy a ser Arbeloa y si quisiera ser Mourinho, fracasaría estrepitosamente». Este miércoles, Arbeloa y Mourinho se saludarán efusivamente en el césped, y probablemente Florentino observará con cierta nostalgia lo que pudo haber sido con un Mourinho que dejó una huella indeleble en el Real Madrid durante los tres años que estuvo al mando.
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