La historia del ‘asesino’ de 59 años que inspiró a Oliver y recibió la ‘cura’ de un español.
El deporte de élite tiene una fecha de caducidad muy temprana en comparación con otros trabajos. En cualquier especialidad, la edad es la que acaba retirando al profesional, ya que se pierden cualidades como velocidad, reflejos y forma física que impiden seguir practicando. Además, surgen lesiones, problemas físicos y una recuperación cada vez más lenta de las dolencias que aparecen.
Sin embargo, hay un jugador incombustible, eterno, que parece tener cuerda para rato. Es cierto que su actividad se desarrolla lejos de la élite, en un fútbol que no alcanza el máximo nivel deportivo, pero eso no desmerece lo que está logrando. Kazuyoshi Miura, a sus 59 años, sigue demostrando por qué es el jugador profesional más veterano del mundo: este fin de semana fue titular en el primer partido de la temporada del Fukushima United, de la Segunda división japonesa.

TE PUEDE INTERESAR
Ulises Sánchez-Flor
La historia de Miura no solo es asombrosa por la longevidad que exhibe, sino también por su camino vital. Es uno de los grandes futbolistas de Japón, especialmente por ser de los primeros profesionales en un país que contaba con una liga amateur. Pero el Rey Kazu, como se le conoce, no solo logró triunfar, sino que se convirtió en una inspiración para la serie de fútbol más exitosa de la historia.
El dibujante Yoichi Takahashi se inspiró en futbolistas reales para su serie Capitán Tsubasa, siendo Miura el elegido para representar a Oliver. Ambos nacieron en Shizuoka, se hicieron famosos por llevar a su escuela a ganar campeonatos estatales, se convirtieron en futbolistas de primer nivel en Brasil, continuaron su carrera en Europa y se transformaron en héroes de su selección. En otras palabras, la vida del joven héroe Oliver Atom es en realidad la carrera ficcionada de Miura.
Miura, después de destacar en el fútbol colegial con el Janouchi, al que llevó a cuatro títulos nacionales seguidos, logra su gran sueño: convertirse en futbolista profesional en Brasil. La meca del fútbol observó a un joven asiático de 15 años que llegaba al país sudamericano para mejorar su técnica… y para quedarse varios años. Santos, Palmeiras, Regatas, XV de Novembro, Coritiba y nuevamente Santos disfrutaron de la magia del delantero japonés.
Rápidamente se convirtió en una leyenda de su país y el gran jugador de Japón. Fue en ese momento cuando decidió hacer algo por su nación: se unió al Yomiuri, que gracias a él se transformó en el Verdy Kawasaki, el fundador de la J. League. Miura se convirtió en parte activa de la primera liga profesional, un paso fundamental para el despegue del fútbol en Japón. Fue el inicio del campeonato nipón tal como lo conocemos hoy.
Europa esperaba al goleador nipón
Tras cuatro temporadas a gran nivel, y con el objetivo cumplido de crear una liga, decidió probar suerte en Europa, fichando por el Genoa. Sin embargo, no tuvo mucha suerte, pues una fractura en el tabique nasal en su primer partido lo mantuvo alejado del equipo por mucho tiempo, impidiéndole integrarse en la dinámica posterior. En el caso de Oliver, su fichaje se hizo por el Cataluña FC —que llevaba los colores del Barça— y su lesión fue en la pierna. No era casualidad.
A pesar de sus dificultades para aclimatarse al Calcio, el delantero japonés terminó jugando 21 partidos, aunque solo pudo anotar un gol. Su falta de continuidad lo llevó a regresar al lugar donde siempre había sido feliz, al Verdy, donde jugó tres temporadas más. Pero en 1999, con 32 años, dio otro giro en su carrera: el Dinamo de Zagreb. Sin embargo, ni siquiera llegó a debutar en el club croata. El nivel europeo ya estaba muy lejos de su fútbol.
Él es Kazuyoshi Miura, el futbolista profesional más VETERANO DEL MUNDO, con casi 59 años.
Ayer fue TITULAR en el primer partido de la temporada para el Fukushima United en la 2ª División de Japón.
CRACKKK. 🇯🇵🚬pic.twitter.com/N2M9VAMm2c
— Ataque Futbolero (@AtaqueFutbolero) February 8, 2026
Después de no encontrar el brillo de tiempos pasados, decidió regresar a Japón: Kyoto Purple Sanga y Vissel Kobe fueron sus dos clubes, hasta que buscó una nueva experiencia en el extranjero, esta vez en el Sydney australiano. A los 39 años, consideró que era el momento de regresar a su país, fichando por el Yokohama FC de la segunda división nipona en 2006. De hecho, tiene el récord de ser el jugador más veterano en marcar en un partido profesional, con 55 años.
Tras 17 temporadas con el Yokohama, firmó por el Atlético Suzuka, donde solo jugó una temporada. Y nuevamente volvió al fútbol europeo, esta vez al Uniao Oliveirense, de la segunda división portuguesa. Nueve partidos en total en dos temporadas fueron su saldo, hasta regresar a Japón, al Fukushima United, de la Tercera División. Este fin de semana, en el partido de debut de su equipo, jugó como titular… ni más ni menos que a los 59 años.
El vacío que ‘sanó’ un español
No obstante, Miura se quedó con una espinita que nunca podrá olvidar y que Oliver, en la ficción, sí pudo cumplir: con 55 goles en 89 partidos, el delantero fue la gran estrella de Japón en la década de los noventa, convirtiéndose en el héroe que logró la clasificación para el primer Mundial de su historia, el de Francia 1998. En ese momento, en una decisión incomprensible, el seleccionador nacional Takeshi Okada lo dejó fuera de la lista en el último minuto. Miura nunca se recuperó de ese golpe.
Treinta años después de aquel fracaso, un español iba a remediar el problema. Miguel Rodrigo, seleccionador japonés de fútbol sala, iba a convocarlo para el Mundial de Tailandia de 2012, a lo que el delantero no pudo negarse. Ahora, a sus 59 años, el legendario goleador japonés sigue dando sus últimos coletazos como futbolista profesional. Aspira a seguir rompiendo récords de longevidad, confirmando que la elección de Takahashi para inspirarse en Oliver no fue un error.



