Prefiero no participar en lugares donde no soy bienvenido.
En una de las tardes más aciagas de la reciente historia del Real Madrid, la afición del Santiago Bernabéu apuntó a Vinícius Júnior como el principal responsable de la situación actual del equipo, junto a Florentino Pérez. Al ser nombrado el brasileño por megafonía durante la alineación, se alcanzaron los 83 decibelios, el mayor nivel de ruido para los titulares del equipo. Superando a Jude Bellingham, quien también fue muy criticado por la hinchada madridista.
Vinícius, que se encuentra bastante afectado emocionalmente, no comprende por qué se le culpa a él por la eliminación en Albacete, siendo uno de los jugadores clave que viajó y pisó el césped del Carlos Belmonte. Ni Thibaut Courtois, ni Kylian Mbappé, ni Jude Bellingham, ni Rodrygo enfrentaron la situación en la Copa. El brasileño, más allá de su pobre actuación, sostiene que no se borró del cartel como hicieron otros. Y las declaraciones de Álvaro Arbeloa, quien luego tuvo que retractarse de afirmar que hubo futbolistas que se negaron a viajar, lo evidencian: «Ha querido estar aquí y jugar todos los minutos para ayudar al equipo».
Justamente eso es lo que argumenta el futbolista: «yo sí quise estar allí», dejando en claro que otros no se presentaron. Lo que más le duele a Vinícius es que el madridismo lo ataque a él. Cuando concluyó el partido contra el Levante, en el que jugó los 90 minutos, se marchó corriendo hacia el vestuario sin saludar a nadie. El brasileño es un jugador emocional y no entiende cómo, tras haber dado tanto al Real Madrid, que ha celebrado Champions gracias a sus goles, ahora sea visto como el gran culpable de la situación actual.
La renovación de ‘Vini’ se ha convertido en la prioridad para Florentino Pérez, cuyas recientes decisiones han llevado al equipo a una situación crítica. Mientras Florentino respaldaba al brasileño, incluso desautorizando a Xabi Alonso, el jugador ha comenzado a elevar sus exigencias para su nuevo contrato. Vinícius no ha solicitado ser el mejor pagado de la plantilla; lo que desea es estar por encima de Mbappé, porque ve a la afición como agradecida con quienes no le otorgan el estatus que ha ganado.
Por eso, lo ocurrido ayer, donde fue pitado cada vez que tocó el balón, ha colmado su paciencia. Vinícius se ha cansado del madridismo y siente que ha hecho más por el club que este por él. Es cierto que su desafío a Xabi después de ser sustituido ante el Barça en el Bernabéu, y su posterior disculpa a todos menos al técnico, han afectado su imagen. Sin embargo, también es verdad que antes hubo tensiones en EE. UU. tras su suplencia ante el PSG en el Mundial de Clubes, y Fede Valverde, de forma pública, y Jude Bellingham, de manera privada, fueron los primeros en cuestionar al tolosarra.
Álvaro Arbeloa, siempre leal al presidente y a la vez al vestuario, defendió a Vinícius en rueda de prensa: «No lo pitan de forma mayoritaria. Respeto mucho al público del Bernabéu, es una de las razones por las que este club es tan grande. Quiero ver la mejor versión de Vinícius, como la que mostró ante el Barça hace una semana. Nos ha dado varias Champions, ha liderado al equipo siendo muy joven, busquemos darle muchos balones para que disfrute y haga felices a los aficionados. Es uno de los nuestros y lo seguirá siendo por mucho tiempo». La defensa de Arbeloa, aunque bien intencionada, fue percibida por el jugador como un ataque, ya que sus presentaciones ante Albacete y Levante no fueron excepcionales, pero él sostiene que no se ocultó, como hicieron otros.
No obstante, lo que sucedió este sábado en el Bernabéu ya ha tenido una repercusión inmediata. Según ha podido confirmar EL PERIÓDICO, Vinícius ha comunicado a su entorno su intención de salir del Real Madrid. «No quiero jugar en un lugar donde no me quieren», ha expresado el madridista a sus agentes, dolido por lo acontecido en el coliseo blanco el pasado sábado 17 de enero, un día que quedará en la historia del club. Y no precisamente por la excelencia futbolística del encuentro.
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