Qué extraño se ha tornado el Madrid.
Algunos equipos operan bajo el principio de encapsulamiento, concentrando en una cápsula o píldora tanto lo mejor como lo peor de su rendimiento habitual. Esto le sucedió al Real Madrid en Atenas, donde experimentó todos los estados que han caracterizado su temporada hasta ahora, que se encuentra en su quinto mes, o en el sexto, si se toma en cuenta el Mundial de Clubes. Para Alonso, no; para Florentino, sí. Aunque parezca una pequeña discrepancia, tiene un papel en los desencuentros recientes y en la incertidumbre que rodea al equipo en las últimas semanas.
¿Qué versión del Madrid surge tras su victoria sobre el Olympiacos? Es difícil de decir. Numéricamente, representa su quinta victoria en la fase de grupos de la Liga de Campeones y la probable clasificación a los octavos de final, sin enfrentar el trago de la ronda intermedia. Esto les ahorraría dos partidos en febrero, que seguramente serían complicados.
También se puede argumentar que el equipo mostró energía al reaccionar al temprano gol en contra. Sin embargo, este no es el sello distintivo del Madrid este año, que aún no desarrolla ese instinto característico de su historia. La respuesta fue rápida y decisiva. Después de un juego anodino, encontró el camino hacia la portería rival mediante pases profundos y decisiones veloces. Obra maestra de Mbappé y Vinicius.
Gran aportación de Güler, quien estuvo más adelantado que en otras ocasiones. Su conexión con Mbappé es notable; lo identifica más rápido y mejor que nadie. Hasta ahora, no hay indicios de una química similar entre Bellingham y el astro francés.
Mientras tanto, Bellingham fue suplente en Atenas, algo que puede sonar como una herejía, pero tiene su lógica. Sin la venda en el hombro que le afectaba, Bellingham no ha aumentado su rendimiento. Se está convirtiendo en un jugador de destellos, brillando en momentos puntuales, pero con poco peso en la estructura del equipo.
Frecuentemente, da la impresión de estar más enfocado en encontrar posiciones de remate que en ejercer un liderazgo efectivo en el campo. Le sobran condiciones; sobre su voluntad no hay claridad. Hay una distancia considerable entre el jugador omnipresente de su primera temporada en el Madrid y su versión actual. En el apartado de goles, es Mbappé quien se encarga de anotarlos.
Bellingham y Ceballos ingresaron en el segundo tiempo. El Madrid había terminado de manera arrolladora la primera mitad, tras detectar las concesiones defensivas del Olympiacos, un equipo de gran mérito. Su interpretación de la propuesta de Mendilibar es excepcional, incluida la negativa a rendirse cuando los partidos se complican.
El Olympiacos, que se encaminaba hacia la catástrofe, respondió en el segundo tiempo con goles y oportunidades, mientras el Madrid mostraba desinterés por reaccionar. Los cambios no tuvieron éxito y la defensa, que era demasiado circunstancial, terminó cediendo. Trent Alexander-Arnold y Ferland Mendy ocupan las bandas; Asensio y Carreras forman la pareja central. Esto no se acerca, ni de lejos, a lo que se considera un cuarteto defensivo confiable, pero las lesiones dictan el curso y Xabi Alonso actúa en consecuencia.
Noticias relacionadas

No se entiende el colapso del Madrid en el segundo tiempo. Cerró el encuentro de tal manera que oscureció su espléndido rendimiento en la primera mitad. En lugar de disfrutar un festín y disipar dudas, estropeó su imagen. Qué extraño resulta todo.
¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí
Inicia sesión para seguir leyendo
Sólo con tener una cuenta puedes leer este artículo. Es gratis
Gracias por leer



