Una semana para dejar atrás: El Atlético, del potencial liderazgo a la caída.


Una semana llena de esperanza se transformó en una montaña rusa de decepciones para el Atlético de Madrid. La derrota 3-1 ante el FC Barcelona no solo despojó al equipo de un potencial liderazgo, sino que también dejó a tres jugadores lesionados, lo que afectó su próxima visita a Bilbao. Allí, el 1-0 frente al Athletic selló su desplome y mantuvo al equipo en la cuarta posición. Con un preocupante balance de solo nueve puntos en ocho partidos fuera de casa, las dudas aumentan en uno de los momentos más inciertos de la temporada.

  • OPORTUNIDAD DESAPROVECHADA

El Atlético de Madrid ha cerrado una de las semanas más decepcionantes de la temporada. Con dos derrotas seguidas, primero en el Camp Nou por 3-1 y luego en San Mamés por 1-0, el equipo se siente golpeado, sin lograr establecerse como un bloque competitivo a pesar de que ya ha transcurrido casi la mitad de la temporada.

El equipo llegó a estos encuentros con la posibilidad real de ascender a líder si lograba vencer al FC Barcelona en una jornada 19 adelantada por la futura Supercopa de España. El inesperado empate del Real Madrid contra el Girona abría las puertas del liderato para los rojiblancos. Sin embargo, en el momento crucial, el equipo se derrumbó.

Alex Baena y Lamine Yamal disputando un balón

La derrota en Barcelona no solo implicó perder la oportunidad de escalar a la primera posición; fue también el inicio de una serie de problemas que se han extendido a lo largo de la semana. Lesiones, dudas, un rendimiento deficiente y una preocupante falta de contundencia fuera de casa.

La visita al campo del Athletic Club era un doble reto para los de Simeone: recuperarse del duro golpe en el Camp Nou y mantener la cercanía a la zona alta de la clasificación. Sin embargo, no se cumplió ninguno de los dos objetivos. El equipo mostró una versión apagada, sin claridad en el ataque y lejos del rendimiento competitivo que mostró en semanas anteriores. Un 1-0 que dejó al Atlético en la cuarta posición, a nueve puntos del líder.

Antoine Griezmann protestando frente al Athletic

En cuestión de siete días, el equipo ha pasado de tener la opción de ser líder a complicarse significativamente la lucha por el título liguero. Con una dinámica negativa, falta de juego y desconexión en los momentos clave, especialmente fuera del Metropolitano, donde el club ha visto sus peores estadísticas desde que Simeone asumió el mando.

  • LA PREOCUPACIÓN FUERA DE CASA

Desde hace varias temporadas, el rendimiento del Atlético de Madrid fuera de casa es, indudablemente, un aspecto a mejorar. Tras 16 partidos, el equipo de Simeone ha acumulado solo 9 de los 24 puntos posibles lejos del Metropolitano, una cifra insuficiente para un club que aspira a luchar por todo.

Los números fuera de casa de esta temporada son los siguientes:

  • 2 Victorias: Real Betis y Getafe
  • 3 Empates: Alavés, Mallorca y Celta
  • 3 Derrotas: Valencia, FC Barcelona y Athletic Club.

El balance es claro: muchos tropiezos, escasa contundencia en momentos clave y una sensación recurrente de vulnerabilidad cuando el Atlético juega fuera de su estadio.

Tras la derrota en Bilbao, se le preguntó a Simeone sobre los resultados negativos lejos de casa. Su respuesta expresa autocrítica y la dificultad de la competición:

«Casi todos los equipos, salvo los diferenciales, tienen problemas cuando juegan fuera. Nosotros tenemos los nuestros, es el tercer partido que perdemos fuera. Intentamos en cada partido a domicilio tener más atención para mejorar. Esperemos, con el devenir de los partidos, mejorar»

Simeone en la rueda de prensa posterior al Athletic Club

No obstante, la exigencia para un equipo como el Atlético es mayor. Un club que busca ganar LaLiga no puede permitirse dejar tantos puntos fuera de casa, sobre todo cuando sus rivales directos (Real Madrid y FC Barcelona) suelen cumplir en sus visitas, además de un sorprendente Villarreal que se mantiene en lo más alto de la clasificación plantando cara a los grandes equipos.

  • LESIONES EN EL PEOR MOMENTO

La acumulación de lesiones es otro de los factores que han afectado al Atlético de Madrid en esta semana. Hasta tres jugadores han terminado con molestias tras los partidos de liga.

Johnny Cardoso, quien fue sustituido al inicio del encuentro frente al FC Barcelona, llegó a encender las alarmas por una posible nueva lesión. Sin embargo, el susto resultó ser un simple golpe y estará disponible para el próximo compromiso de Champions, tras ser convocado.

Johnny Cardoso tras su lesión

Otros jugadores no tienen la misma suerte. Jose María Gimenez y Álex Baena han sufrido lesiones significativas. Gimenez terminó el partido en el Camp Nou con molestias en la parte posterior de su pierna, lo que le mantendrá alejado por varias semanas. Baena, en cambio, tuvo que ser sustituido en el minuto 60 y sigue sumando problemas en un inicio de temporada complicado: primero una lesión muscular, luego una operación de apendicitis y ahora otra baja en un momento clave para el equipo.

Las bajas se suman a Marcos Llorente, quien ha estado fuera de acción desde el 24 de noviembre debido a una lesión muscular en el muslo. Tres titulares que deben estar fuera del equipo por un tiempo considerable.

Marcos Llorente tras su lesión

Aparte de los resultados y las bajas, el Atlético se enfrenta a un tramo crucial que marcará su capacidad para revertir la temporada. La sensación actual es la de un equipo que vive al límite, que depende demasiado de impulsos individuales y que enfrenta dificultades cuando el partido requiere un cambio de ritmo lejos del Metropolitano.

Aún es matemáticamente posible alcanzar el liderato, pero el margen de error se ha vuelto extremadamente reducido. El próximo encuentro contra el PSV representa una nueva oportunidad para que los de Simeone recuperen su mejor versión como visitantes. Una victoria los acercaría a puestos de clasificación directa a octavos de final de la nueva Champions League.

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