«¡Levanta la mirada, eres un sirio libre!» Celebraciones en Damasco por el primer aniversario de la caída del dictador Bachar el Asad | Internacional


La convocatoria estaba fijada para las 20.00 horas (18.00 en la España peninsular), pero desde primera hora del día, una multitud de sirios ha comenzado a conmemorar en plazas, calles y carreteras el primer aniversario del derrocamiento del dictador Bachar el Asad, quien huyó a Rusia exactamente hace un año para escapar de la inesperada ofensiva lanzada por los rebeldes 11 días antes desde el último bastión rebelde, la provincia de Idlib, en el noroeste. El ambiente es de gran alegría en las principales ciudades, con niños y adultos ondeando banderas en calles y vehículos, pintándose los colores en las mejillas, lanzando petardos, fuegos artificiales y haciendo sonar los cláxones.

La plaza de los Omeyas de Damasco, escenario de la principal celebración, está repleta desde la tarde. No pasa un instante sin que estalle un petardo o un fuego artificial. En las calles, es difícil moverse, y la festividad se extiende hacia las vías de acceso y un puente sobre ellas. Las imágenes aéreas reflejan la impresionante multitud de personas. Algunos asistentes y soldados portan rosas, realizan danzas tradicionales en grupo o llevan un monigote con el rostro de El Asad en la horca, en una celebración oficialmente denominada “La fiesta de la liberación”.

“Mira cómo está de contenta Siria”, afirma Mirbat Zain, de 30 años y originaria de Damasco, quien ha asistido a la celebración con su hijo. “Para mí era fundamental estar aquí, no solo para compartir la felicidad con mi gente, sino también para que el mundo lo vea. Que sepan y comprendan que Siria está feliz y ha inaugurado un nuevo capítulo (en su historia)”.

El ambiente recuerda a una celebración deportiva. Se pueden ver banderas de equipos de fútbol como el Barcelona, así como algunas palestinas. Muchos cánticos son simplemente canciones populares o eslóganes islamistas. La celebración comenzó en cierta forma la víspera, cuando una multitud se reunió para celebrar el pase conjunto de las selecciones de fútbol de Siria y Palestina a cuartos de final de la Copa Árabe de la FIFA, tras empatar en su partido. Jugadores y aficionados ya entonaban los mismos eslóganes (“¡Uno, uno, uno, el pueblo sirio es uno!” o “¡Alza tu cabeza, eres un sirio libre!”) que se repiten este lunes en las celebraciones.

Miles de personas también han llegado a las plazas en ciudades como Alepo, Deraa, Hama y Homs, que ya habían experimentado celebraciones masivas las dos semanas anteriores, dependiendo del día de su liberación. Hace un año, las tropas regulares y sus aliados (Rusia, Hezbolá e Irán) estaban pactando su rendición o huyendo ante el avance rebelde. El grupo islamista Hayat Tahrir al Shama, del que forma parte el actual presidente, lideró aquella rápida ofensiva desde Idlib. Muchos portan este lunes su bandera blanca con el juramento musulmán, junto con la bandera nacional.

Afraa Hakouk, de 28 años, permaneció durante la guerra en la zona rural de Damasco, bajo control del régimen de El Asad. Este lunes celebra en la capital que “Siria entera se alegra” por la salida del dictador, y lo hace “unida”. “¿Ves?”, ejemplifica señalando una pantalla gigante que muestra en vivo a miles de personas que también han salido a las calles en Idlib, Homs, Tartús, Hama y Alepo. La toma es más cercana en las localidades alauíes de la costa, bastión de El Asad.

Hakouk reconoce que aún queda mucho por hacer tras 14 años de guerra: “Hay demasiada pobreza. Necesitamos que los servicios, como la electricidad y el agua, lleguen a más personas. Pero tengo esperanzas sobre el futuro. En un año no se podía hacer más”.

Las autoridades no han reportado incidentes, en medio de notables medidas de seguridad, con largas filas de soldados en los accesos y un incremento en los puestos de control en las carreteras. Existe el temor de que nostálgicos del régimen aprovechen el simbolismo de la fecha para llevar a cabo un ataque significativo.

El Gobierno había estado animando durante días ―mediante el envío masivo de mensajes de texto a los teléfonos móviles y carteles publicitarios― a celebrar la efeméride, para “completar la historia” que comenzó con la caída del dictador. En uno de ellos se advierte sobre la costumbre de disparar al aire como celebración, para no convertirse en “una víctima de la liberación”. La Corporación Postal Siria ha emitido cinco sellos y una postal conmemorativa que saldrán a la venta el martes.

La plaza de los Omeyas ha sido sobrevolada por paracaidistas en una de las exhibiciones militares organizadas por el Ministerio de Defensa en diferentes puntos del país para conmemorar el aniversario. El presidente, Ahmed al Shara, ha asistido a la de la capital, tras haber rezado en la Mezquita de los Omeyas (vistiendo el uniforme militar con el que luchó en la guerra). Ha prometido “reconstruir una Siria fuerte, acorde con su presente y su pasado, de norte a sur y de este a oeste”.

En el noreste están las Fuerzas Democráticas Sirias, una alianza liderada por milicias kurdas que controla el 25% del territorio, y que ha prohibido las concentraciones. Este lunes, han emitido un mensaje conciliador de felicitación a todos los sirios por la caída de El Asad, pero han insistido en la necesidad de poner fin al “lenguaje de incitación al odio” contra los kurdos que continúan utilizando algunos en el poder. “Este discurso tenso y arrogante ya no es aceptable y no puede ser la base para construir una nueva patria; más bien, es una continuación directa de la mentalidad del régimen que ha caído y no volverá”, declaró.

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