Valencia y Sevilla continúan enfrentando sus dificultades.
El Valencia cayó 0-2 ante el Real Madrid en Mestalla, situándose en la 17ª posición de LaLiga. Su permanencia en la categoría dependerá de lo que ocurra con el Rayo. Por su parte, el Sevilla también sumó otro mal resultado en casa.
La palabra crisis se repite en la historia reciente de dos grandes del fútbol español. Valencia y Sevilla, clubes que suelen estar en la parte alta de la tabla de LaLiga, han estado lidiando en los últimos años con el temor al descenso (especialmente el Valencia) y enfrentándose a múltiples problemas (económicos y de gran magnitud).
La situación en Valencia es complicada de soportar o describir. Carlos Corberán llegó a Mestalla el año anterior con la meta de implementar un nuevo sistema y convertir al equipo nuevamente en un contendiente serio.
Al principio, tuvo éxito: venció al Real Madrid en el Santiago Bernabéu con un destacado Hugo Duro (victoria que, entre otras cosas, apagó las esperanzas de Carlo Ancelotti en la lucha por LaLiga). Sin embargo, una dolorosa derrota ante el Barça, sumada a los resultados recientes, pone en riesgo su permanencia en el cargo.
Almeyda y la inestabilidad del Sevilla
Si en Mestalla llueve, en el Ramón Sánchez Pizjuán no hay tregua. El Sevilla se aleja de la versión que lo llevó a conquistar la Europa League. La última, conseguida en 2021, parece un recuerdo lejano.
Los hispalenses se encuentran en la mitad de la tabla. Aunque todavía tienen opciones matemáticas de alcanzar competiciones europeas, el estilo de juego y los empates reiterados complican la tarea a los andaluces.



