A favor del gimnasio privado, en contra de la residencia semipública de Ayuso.
La alcaldesa comunista de Rivas, Aída Castillejo, ha rechazado la entrega de una parcela situada en terreno público para que Isabel Díaz Ayuso pudiera construir una residencia de ancianos de carácter público-privado. Sin embargo, ha accedido a ceder otra parcela a una empresa privada para la construcción y gestión de un gimnasio.
En 2025, Ayuso presentó el mayor plan de residencias para mayores de Madrid, con la intención de abrir 40 nuevas residencias y 40 centros de día para personas mayores en situación de dependencia o que tienen hijos con alguna discapacidad antes de 2030.
Estas residencias estaban programadas para construirse en diversas áreas, tanto de la ciudad de Madrid como de otros municipios de la Comunidad, incluyendo Rivas, que dispone de varias parcelas de propiedad pública. No obstante, la alcaldesa ripense, de Izquierda Unida, anunció que no se cedería suelo municipal para la edificación de una residencia público-privada, argumentando que dicha residencia incluye una porción privada en su estructura.
La regidora enfatizó que el Ayuntamiento de Rivas no iba a entregar la parcela a la Comunidad de Madrid si la residencia se realizaba bajo el modelo público-privado. «El suelo se cede gratuitamente para un servicio público, y si hay alguien que va a lucrarse, deberá pagar el precio de la parcela». «No se regala el suelo en esta ciudad para que otros hagan negocio con nuestro patrimonio», afirmó la regidora.
Es cierto que la empresa privada que gestionará el gimnasio tendrá que pagar un canon, aunque, según la oposición al Gobierno comunista municipal, esa cantidad será «irrisoria». La empresa deberá abonar al Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid un monto que oscila entre los 6.000 y los 25.000 euros anuales, sugiriendo el documento que se establezca la cifra máxima. De aplicarse el valor más alto, esto representaría unos 2.000 euros mensuales. «Una cifra ridícula para lo que ese gimnasio generará mensualmente», sostiene el partido Vecinos por Rivas Vaciamadrid, que ha denunciado esta situación en sus redes sociales.
Este terreno ya ha sido calificado urbanísticamente para uso deportivo y se encuentra entre el CEIP Hans Christian Andersen y la escuela de educación infantil Nanas de la Cebolla.
El proyecto del centro deportivo debe ser autosostenible, por lo que el consistorio no proporcionará ninguna financiación directa. La empresa concesionaria asumirá el 100% de la inversión, incluidos todos los costes financieros asociados, así como el mantenimiento y la reposición de los equipamientos. Supera, la empresa responsable de realizar el estudio, estará obligada, en caso de obtener el contrato, a llevar a cabo esta reposición al menos cada cinco años, con inversiones de 300.000 euros, además de los 750.000 euros que debe inversiones inicialmente en este aspecto.
Esta doble vara de medir ha generado un fuerte malestar en los partidos de la oposición, dado que el Ayuntamiento comunista de Rivas ha manifestado su desacuerdo con el modelo de colaboración público-privada, pero no ha tenido reparos a la hora de otorgar suelo público a otras entidades privadas que no gestionan Ayuso.
Los vecinos también han expresado su descontento hacia la «hipocresía del gobierno» y reclaman la urgencia de contar con una nueva residencia de mayores en el municipio en lugar de un centro deportivo.



