Almeida garantiza alivio en enero al concluir las obras del Metro en el Bernabéu y mover las labores en Ventas a horario nocturno.
Las zonas de Conde de Casal y Delicias también se desmantelarán. Con esta medida, el alcalde de Madrid ha afirmado que se mejorará el tráfico en la M-30
El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha asegurado que a partir de enero los ciudadanos notarán un alivio respecto a las obras que actualmente afectan a la capital, al liberarse las obras del Metro del Bernabéu y las áreas de Conde de Casal y Delicias, además de los trabajos en la zona de Ventas, que se llevarán a cabo únicamente en horario nocturno, «lo que mejorará el tráfico en la M-30».
En una entrevista en EsRadio, el regidor ha señalado que hasta finales de diciembre «la movilidad será complicada», y que después de las navidades «algo mejorará». «Son obras muy complejas. La tramitación no es sencilla y la ejecución es aún más complicada. Estos trabajos nos llevan, al menos, un año y medio para poder contratarlos y hasta dos años para ejecutarlos», explicó esta mañana.
Asimismo, confirmó que la Comunidad de Madrid y el ayuntamiento tendrán una reunión para tratar las posibles acciones legales y reclamaciones tras los disturbios que obligaron a suspender La Vuelta ciclista en Madrid porque «alguien tiene que asumir la responsabilidad» por lo sucedido: «Estamos en ello. Tendremos una reunión con la Comunidad para avanzar y evaluar si desde el punto de vista jurídico puede existir esa reclamación. Alguien debe responsabilizarse por lo que sucedió en Madrid durante La Vuelta».
Almeida añadió que «no es aceptable que se altere la ciudad de Madrid, nuestra imagen» y que entre los asistentes a esas manifestaciones hubo «individuos inaceptables», como aquellos que llevaron «chinchetas, cristales y otros objetos para lanzarlos al paso de los ciclistas, provocando caídas a 60 km/h». Recordó también que hubo tres o cuatro ciclistas que cayeron y alrededor de 22 policías heridos, «de los que nadie se acuerda, especialmente el delegado del Gobierno».



