Crónica de las emisiones en Madrid: Desde Unión Radio hasta la desaparición del dial 810 un siglo más tarde.


El 15 de octubre se despedirá de los oyentes Radio Madrid (SER) en su emblemático dial de Onda Media, el 810. Esta decisión ha sido tomada apenas unos meses después de que diversas personalidades –desde la reina Letizia Ortiz hasta el alcalde Rodríguez-Almeida– celebraran el centenario de la emisora.

Según el análisis del experto en radio Gorka Zumeta, son 43,000 los oyentes que todavía sintonizan la emisora a través de la Onda Media, lo que representa un escaso cinco por ciento de la audiencia de la cadena. La Cadena SER ofrece varias alternativas para seguir disfrutando del contenido de Radio Madrid, como la sintonización en el 104.3 o en el 105.4 de FM, vía internet (y la app móvil), o a través de TDT en el televisor.

El cierre de las antenas frente a los bits sigue una tendencia observada en Europa y es probable que otras emisoras sigan el ejemplo de la veterana cadena de la radiodifusión española. Según Zumeta, “en España, además de la SER, la radio pública cuenta con una de las redes de emisoras en OM más numerosa, y no sería arriesgado pensar que su cierre también se acerca”.

Sin embargo, lo relevante es que la radio, lo que realmente importa son sus contenidos, continúa viva y activa; aunque el apagón de las ondas marca el final de una era que ha acompañado a la historia del medio en nuestro país durante un siglo.

Pequeña historia de la radio en Madrid

La radio hizo su aparición en España a principios de los años veinte, inicialmente como una afición para un grupo reducido de entusiastas. Pronto, aparecieron en la prensa guías para aprender a manejar e incluso construir receptores de radio. Aquellos radioaficionados podían considerarse, en esencia, frikis y hackers.

Con el tiempo, el deseo de escuchar se transformó en la necesidad de comunicar, dando origen a los conocidos radiopitas, que se centraban, sobre todo, en emitir música. En Madrid, destacaron los hermanos de la Riva, tres jóvenes estudiantes de ingeniería que retransmitieron las campanadas de la Torre Eiffel en Nochevieja de 1922.

La primera emisora de radio del país con una programación organizada fue Radio Ibérica, ubicada también en Madrid. No obstante, cuando en 1924 se reguló formalmente el espectro radiofónico, la primera en recibir una licencia fue Radio Barcelona.

El 17 de junio de 1924 se inauguró Unión Radio, la primera cadena que aspiraba a tener emisoras en distintas partes de España, que eventualmente incorporaría otras emisoras pioneras, como Radio Ibérica y Radio Barcelona. Situada en la última planta de los Almacenes Madrid-París de la Gran Vía, los madrileños pudieron escuchar en la calle el discurso inaugural del rey, gracias a los altavoces instalados en la fachada.

La influencia de la radio creció exponencialmente en los años siguientes, presentando voces de figuras relevantes como Gómez de la Serna, música de la Banda Municipal de Madrid y boletines de noticias. Con la llegada de la Segunda República, esta expansión se aceleró, y aunque la empresa siempre fue privada, se alineó con el nuevo régimen. Desde el primer día, cuando transmitió en directo el discurso del presidente de la República, Niceto Alcalá Zamora, su importancia fue clara.

Durante la guerra, algunas emisoras de Unión Radio fueron ocupadas por las fuerzas franquistas, mientras que otras quedaron bajo control republicano. Unión Radio Madrid fue administrada por un comité obrero de UGT y CNT, convirtiéndose en un actor clave durante el asedio franquista gracias a sus locuciones de guerra. Esta identificación llevó a que, tras la entrada de los sublevados en Madrid, las tropas franquistas tomaran la emisora, depurando a un centenar de trabajadores bajo una legislación similar a la de los empleados públicos.

La damnatio memoriae incluyó cambiar el nombre: Unión Radio S.A. se convirtió en la Sociedad Española de Radiodifusión (Cadena SER), con sus acciones transferidas a las familias Garrigues y Fontán. Radio Madrid, la emisora más importante de la SER, reformuló su programación hacia el entretenimiento, con programas de variedades como Cabalgata fin de semana y radionovelas como Ama Rosa. En los años cincuenta, despegó el Carrusel Deportivo y durante los sesenta acompañó el cambio cultural de la España desarrollista, abordando el fenómeno juvenil con programas como El Gran Musical o Los 40 principales. También fue pionera en adoptar la FM a mediados de los sesenta, solo superada por Radio Nacional de España.

El Real Decreto de 6 de octubre de 1977 puso fin al monopolio informativo de RNE, lo que permitió a las demás cadenas establecer sus propios servicios informativos. La SER ya había sido parte de momentos históricos como el 23-F, cuando el grupo PRISA comenzó a adquirir acciones de la cadena en 1984 (culminando en 1992). La emisora de Gran Vía 32 ha seguido siendo el símbolo de la cadena líder de audiencia en la radiodifusión española, aunque pronto ya no estará en el 810.

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