Así se presenta el gran proyecto que está desarrollando Madrid en una de sus áreas más icónicas.
A pesar de encontrarse en el corazón financiero de Madrid, muchos de los pasajes interiores en la zona de Azca han enfrentado problemas de inseguridad, falta de iluminación y un uso del espacio que no convencía a trabajadores ni a vecinos. Sin embargo, parece que esta situación cambiará pronto, ya que el Ayuntamiento de Madrid ha aprobado una transformación a gran escala que busca transformar el lugar en un entorno más verde, accesible y adecuado para quienes lo utilizan diariamente.
El proyecto, que ha estado en consideración durante años, ya tiene un diseño definitivo y una fecha de inicio. Si todo transcurre según lo planeado, las obras comenzarán a inicios de 2027 y abarcarán una amplia extensión, combinando espacio público y privado en una intervención que pretende redefinir completamente esta área. La imagen que se busca no se asemeja en nada a la actual. El plan de acción para Azca incluye la introducción de naturaleza en un entorno dominado por el hormigón, con más de mil árboles de diversas especies distribuidos por todo el espacio. Además, uno de los aspectos más destacados será la inclusión de agua, ya que se ha proyectado un riachuelo artificial que recorrerá parte del complejo y actuará como eje central del diseño. Alrededor de esta estructura se organizarán diversas áreas destinadas al descanso y el encuentro.
En total, se crearán aproximadamente veinte zonas estanciales, así como espacios infantiles y gradas con capacidad para albergar pequeñas actividades culturales o eventos al aire libre. La meta es que Azca deje de ser un simple punto de paso y se convierta en un lugar donde apetezca quedarse.
El megaproyecto que prepara Madrid en Azca
La seguridad es, sin duda, uno de los cambios más notables que se experimentarán en Azca. Aunque es la zona de negocios de la ciudad, cuenta con pasajes y calles que, dependiendo de la hora, muchos preferían evitar. Sin olvidar que hay discotecas y personas sin hogar en la cercanía. Pero ahora se busca que todo sea más accesible y fácil de recorrer. Para lograrlo, se actuarán en múltiples frentes. Por un lado, mejor iluminación y señalización, además de una iniciativa más interesante: se abrirán espacios para que entre luz natural, disminuyendo los puntos cerrados. Paralelamente, se reforzará la vigilancia. Se instalarán más cámaras, mejor distribuidas para asegurar que no haya zonas sin cobertura, algo que anteriormente ocurría en algunas áreas.
Adicionalmente, se abordará la parte práctica del día a día. Moverse por Azca no siempre es fácil debido a los diferentes niveles del terreno, por lo que el proyecto incluirá nuevas pasarelas peatonales y ascensores para facilitar el desplazamiento, evitando rodeos y escaleras interminables.
Una intervención que afecta a miles de personas cada día
Azca no es un lugar cualquiera. A diario, miles de personas transitan por esta zona, incluyendo trabajadores de oficinas, residentes y peatones que utilizan este eje como punto de conexión en la ciudad. Por ello, la transformación no solo busca mejorar la estética, sino también hacer el entorno más funcional. Además, se actuará en el perímetro, renovando aceras en calles clave como el paseo de la Castellana y las vías circundantes al complejo. La intención es que el cambio no se limite al interior, sino que se refleje también en los accesos.
Un proyecto largo, complejo y con muchos actores involucrados
El camino hasta aquí no ha sido sencillo. Este plan ha estado gestándose durante más de una década (desde 2010), con negociaciones constantes entre las administraciones y los propietarios privados. El diseño final ha sido elaborado por Diller Scofidio+Renfro y el español Fermín Vázquez Arquitectos, quienes resultaron ganadores en el concurso organizado por Renazca (la entidad que representa a una parte de las empresas propietarias del suelo) en 2020. Sin embargo, las diferencias entre los diferentes involucrados retrasaron su avance durante un periodo considerable.
No ha sido hasta ahora que se ha conseguido cerrar un acuerdo que permita llevar a cabo la intervención. Desde el propio Ayuntamiento se ha reconocido en distintas ocasiones que se trata de una acción compleja, no solo por su magnitud, sino también por lo que implica a nivel técnico.
Cambios en la estructura y el subsuelo
Aunque la parte visible del proyecto es la que más atrae la atención, existe otra menos obvia pero igualmente importante. La intervención también impactará en la parte subterránea del complejo. Esto incluye la revisión de estructuras, mejoras en el saneamiento, trabajos de impermeabilización y renovación de sistemas de drenaje. Estas acciones son menos visibles, pero son cruciales para asegurar el correcto funcionamiento del espacio a largo plazo. Además, ya se están llevando a cabo movimientos en la zona, como la demolición de algunos edificios que permitirán ganar espacio público. En uno de estos casos, se prevé liberar terreno que se integrará en el nuevo diseño.
En conclusión, la transformación de Azca no llega en un momento cualquiera. Madrid está fortaleciendo su rol como centro financiero y este espacio tiene un papel significativo en ese desarrollo. Actualizar su imagen, aumentar su funcionalidad y hacerlo más atractivo es parte de una estrategia más amplia. No se trata solo de renovar un entorno, sino de adaptarlo a las expectativas que se tienen de un distrito de estas características en los próximos años.



