Ayuso intensifica la precampaña y fortalece su equipo para desactivar las «trampas» de Sánchez.
Madrid ha iniciado el modo preelectoral en la primera semana política del año. PP y PSOE planean reunir este fin de semana a sus cuadros y comités en la región para diseñar acciones a un año de las elecciones autonómicas y municipales. La presidenta de los populares madrileños, Isabel Díaz Ayuso, está preparando el terreno con alcaldes, presidentes de distrito y concejales, convirtiendo la cita en un encuentro clave para establecer las bases de su actuación.
Ante la posibilidad de un adelanto de los comicios nacionales debido al desgaste del Gobierno de Pedro Sánchez, ha anunciado medidas que contrastan con las políticas de Moncloa. Entre ellas, otra reducción de impuestos, que es una seña de identidad del PP en Madrid, prevista para 2027.
A diferencia de las casi cien subidas impositivas impulsadas por el Ejecutivo, los populares disminuyen la carga fiscal impuesta por Sánchez con una rebaja de medio punto en el IRPF. Todas las estructuras locales están activadas para afrontar las políticas que buscan «frenar» Madrid y «castigarla» por su apuesta liberal. La presidenta desea redoblar sus esfuerzos para que 2026 sea un año de fortalecimiento ante cualquier escenario electoral que pueda presentarse. Su número dos en el partido dejó claro esta semana: «Asumimos la responsabilidad de estar preparados para cualquier reto que tengamos por delante», comentó Alfonso Serrano, insinuando que las tensiones en el Gobierno podrían conducir a un año de urnas anticipadas.
La líder popular dio el pistoletazo de salida a la precampaña con la promesa de nuevas reducciones fiscales que, según la Comunidad, supondrán un ahorro cercano a 500 millones de euros para 2,9 millones de contribuyentes. Ayuso defendió la medida como un apoyo a la economía madrileña que «por méritos propios ha hecho de la Comunidad de Madrid una de las mejores del mundo». Frente a la «corrupción del Gobierno de la Nación», dijo, adelantando la contienda.
Con Almeida confirmado como «socio» en el ticket electoral para las municipales y autonómicas de 2027, la dirigente madrileña incrementó su apuesta para ganar Madrid nuevamente y enfrentar a Pedro Sánchez y su «obsesión» por Madrid, como describen en Sol las medidas que desde Moncloa pretenden «frenar nuestro crecimiento».
La oposición no ha tardado en reaccionar, formando una escalada de críticas que apunta a una precampaña más polarizada que nunca. En medio de sus disputas internas, los partidos de la oposición unieron fuerzas para atacar a la dirigente. El PSOE, sumido en la casi indiferencia por su estrategia de tratar de salvar los muebles del Gobierno, usó la ocasión para destacar la «generosidad» de Moncloa con Madrid. Su crítica sostiene que la Comunidad no puede quejarse de financiación mientras promete recortes fiscales.
Mientras ajustan sus estrategias para los próximos comicios, los socialistas madrileños afrontan las consecuencias de las crisis continuas que afectan al Gobierno, comenzando por los casos judicializados tanto en el Ejecutivo como en el partido. El silencio de su secretario general y ministro del Gabinete de Sánchez, Óscar López, desde el drama de Adamuz es un reflejo de la situación que se vive en Moncloa, según se interpreta en la primera planta de Génova.
Vox, inmerso en un posible cambio de cargos en el Ayuntamiento de Madrid, ha cuestionado el anuncio de la baja presión fiscal, así como el nuevo reglamento de vivienda que impide a los condenados por ocupación ilegal acceder a viviendas protegidas durante cinco años.
Para la formación de Abascal en la Asamblea, ambas no son más que una copia de sus propias iniciativas presentadas en la Cámara de Vallecas. Mientras tanto, Más Madrid, reorganizándose tras la decisión de Emilio Delgado de ser candidato contra Ayuso, ha comenzado a centrar su atención en el conflicto urbano. Según ha publicado LA RAZÓN, desde la formación de Mónica García ya se han iniciado las labores para la contienda electoral. Para empezar, su portavoz, Manuela Bergerot, lanzó la afirmación de que «Ayuso lleva en campaña electoral desde 2019». Lo que, a su juicio, sería «una novedad es que se tomara un año para trabajar por Madrid».
En Más Madrid dicen sentirse cada vez con “más energía para desafiar los abusos de una derecha servil al poder inmobiliario que está vendiendo Madrid por partes a los buitres que están expulsando a la gente de sus barrios”. Mientras Mónica García decide si abandona su puesto como ministra de Sanidad, acorralada por las protestas de los médicos, su formación ha comenzado con fuerza la precampaña adelantada en Madrid. A la espera de si deja el desgastado Gobierno de Sánchez para volver a la política regional, Más Madrid avanza en su ruta para seguir siendo líderes de la oposición si no logran desbancar al PP. Esta semana han intensificado sus ataques a la presidenta regional y han rescatado la vivienda como tema de confrontación.
En el primer pleno del año en Cibeles, su portavoz municipal, Rita Maestre, regresó de su baja por maternidad con un discurso contundente contra el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida. La tragedia de Adamuz ocupó gran parte del debate, pero Más Madrid encontró la manera de centrar sus críticas en problemas específicos de la ciudad. Así, Maestre acusó al alcalde de impulsar la “estafa” de que “Madrid está de moda” cuando, a su juicio, la ciudad “real” demuestra que “esto es un atraco y el PP son los ladrones”.
No ha sido la única que, en la antesala de la precampaña, ha arremetido contra la política de vivienda. También el portavoz de Vox, Javier Ortega Smith, censuró a Almeida por no cumplir sus promesas electorales de construir 27.000 viviendas municipales (“en el mejor de los casos, a día de hoy, solo han finalizado 4.000”) y le instó a edificar 23.000 antes de 2027 para evitar la “expulsión” de miles de madrileños.
El alcalde zanjó la bronca al referirse a la portavoz de Más Madrid como “una moderna que está gentrificando Carabanchel”, aludiendo a su reciente mudanza a este barrio. Y para acallar a la oposición, el consistorio ha dado luz verde definitiva al proyecto de urbanización de Las Tablas Oeste, el primer barrio de Madrid Nuevo Norte. Más de 700 viviendas que se suman a las proyectadas a lo largo de la legislatura.
La semana, marcada por la tragedia ferroviaria, no ha estado ajena a la política nacional. En realidad, en la configuración de esta temprana precampaña, las decisiones del Gobierno han sido respondidas con firmeza por la presidenta de la Comunidad. Ayuso ha criticado la regularización de inmigrantes impulsada por el Ejecutivo porque es una trampa que “puede alterar el censo electoral”. Este fin de semana, reforzará la estructura de su partido para desmontar también las “trampas” de Sánchez.



