Azcón propone a Vox «un pacto integral» que contemple la Presidencia de las Cortes de Aragón.


Jorge Azcón ha propuesto «un acuerdo global» a Vox, que abarque la Presidencia de las Cortes de Aragón y los presupuestos en un posible Gobierno de coalición. El objetivo de los populares es doble: por un lado, Azcón se aseguraría una cierta estabilidad en el futuro gobierno y, como consecuencia, podría agilizar el pacto para evitar demoras en las negociaciones, previniendo así un escenario de incertidumbre similar al de Extremadura.

Azcón ha aceptado la «discreción» que impuso Bambú a María Guardiola, quienes sienten «traicionada» al negociar en la prensa lo que debería «hablarse en los despachos». Así, el popular se ha mantenido alejado del foco mediático prácticamente desde que se celebraron las elecciones el pasado 8 de febrero, al igual que el candidato de Vox, Alejandro Nolasco.

El pacto de PP y Vox en Aragón

«Los pactos en cada comunidad autónoma son independientes», indican desde el cuartel general de Bambú. Sin embargo, el equipo negociador en Vox es el mismo en todas las regiones, lo que limita, en términos prácticos, la presencia en ambos lugares de manera simultánea.

Quien lidera las negociaciones es Montserrat Lluís, una de las personas que goza de la total confianza de Santiago Abascal desde hace años. De ahí que, mencionan, esta semana no se haya podido avanzar en Aragón, dado que el partido está centrado en Extremadura.

Aunque las reuniones en Aragón entre el PP y Vox aún no han comenzado, ha habido acercamientos entre ambas partes. La meta de Azcón es cerrar un acuerdo antes del 3 de marzo, la fecha fijada para la constitución de las Cortes de Aragón, donde se decidirá la presidencia de la mesa. De no haber pacto, Vox podría perderla como en Extremadura.

No obstante, en Vox hay disposición para llegar a las fechas. «Si el acuerdo permite el cambio, da igual la fórmula», apuntan los de Abascal, que esperan mantener la presidencia del parlamento aragonés, tal y como acordaron en 2023, lo que les ha permitido mantener la representación institucional a pesar de haber salido de los gobiernos.

«Si en aquel momento se logró, ahora tenemos el doble de motivos», comentan en Vox, refiriéndose al resultado de estas elecciones al incrementar de 7 a 14 diputados.

En Aragón, las negociaciones son dirigidas directamente por Jorge Azcón, quien sigue la máxima de Génova: buscando resultados y no titulares previos en la prensa. Y todo indica que continuará así en las próximas semanas cruciales.

Esto contrasta con lo que hizo su homóloga extremeña, lo que provocó confrontación con la dirección nacional. «En estas negociaciones sobra ruido y falta trabajo serio en una mesa responsable», afirmó la vicesecretaria del PP, Carmen Fúnez.

Una disposición que augura un clima favorable para que el pacto no se estancara. De este modo, tanto PP como Vox en Aragón habrían aprendido la lección al momento de alcanzar un acuerdo satisfactorio para ambas partes. «Si en Extremadura no hay gobierno, no significa que suceda lo mismo en el resto de España», enfatizan en Vox, reiterando las palabras de Ignacio Garriga al finalizar la semana pasada.

«La situación de cada comunidad es diferente», añaden, desmintiendo a quienes sostienen que en Bambú los pactos se negocian bajo una estrategia puramente nacional, sin considerar los intereses de cada comunidad autónoma.

Un aspecto que el PP aragonés advierte como condición para negociar un futuro gobierno, siguiendo la dinámica de Vox de primero las políticas y luego las consejerías. «Los pactos deben respetar el marco de legalidad», subrayan los populares ante las condiciones de Vox.

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