Carmen Cervera renuncia a su título de baronesa Thyssen y a su apellido.
No podremos seguir refiriéndonos a ella como la baronesa Thyssen, ya que ha perdido esa condición. Carmen Cervera, cariñosamente llamada Tita Cervera, ya no podrá usar el título que tenía desde su matrimonio. Todo tras renunciar voluntariamente a la nacionalidad suiza. Esta decisión trae consigo consecuencias que seguramente habrá considerado. Entre ellas, la imposibilidad de continuar utilizando el apellido Thyssen-Bornemisza y, por ende, de asociarse con el título que llevaba con orgullo.
La madre de Borja Thyssen ha tomado una decisión inesperada, confirmada este miércoles por ‘Vanitatis’. Ha cortado su vínculo con la nobleza, al presentar la solicitud formal para renunciar a su ciudadanía suiza. El medio mencionado ha tenido acceso a la documentación que respalda este cambio en su estatus, según lo establecido en los artículos 37 y siguientes de la Ley Federal de Nacionalidad. Así, se le anula de inmediato el pasaporte suizo, junto con otros documentos que reflejan su antiguo apellido.
Las consecuencias de la renuncia de la baronesa Thyssen
Carmen fue la quinta y última esposa del barón Hans Heinrich von Thyssen-Bornemiza. Se casaron en agosto de 1985, un vínculo que no solo selló su amor, sino que también involucró una considerable fortuna y la carga de un apellido noble. Desde su boda, adoptó el apellido de su esposo y fue registrada en Suiza con él al obtener la nacionalidad. Lo ha portado con orgullo durante cuatro décadas, pero ahora nos referiremos a ella como la baronesa Thyssen solo por costumbre.
El apellido Thyssen-Bornemisza también tenía validez en España, ya que estaba reflejado en sus documentos de identidad suizos. Sin embargo, estos han sido cancelados de inmediato al romper sus lazos con el país y renunciar a su ciudadanía. Al no estar inscrito legalmente en el Registro Civil suizo, pierde su validez internacional, incluida nuestra jurisdicción, como se menciona en el artículo 30 del Código Civil Suizo (ZGB).
Adicionalmente, Carmen deja de pertenecer a la aristocracia. Renunciar a la nacionalidad suiza significa cortar el vínculo con el título del barón de Bornemisza, una decisión que seguramente le habrá costado mucho. Esta acción ha sorprendido, pues la ciudadanía suiza es muy valorada entre las grandes fortunas. Esto sugiere que hay factores económicos, patrimoniales y sucesorios que la han llevado a tomar esta drástica determinación. Con ello, podría estar protegiendo su legado y facilitando una herencia futura más sencilla para sus hijos. Sin embargo, es cierto que desde hace años la baronesa Thyssen no frecuentaba los paisajes suizos, tras la venta de Villa Favorita en Lugano en 2015.



